19 de enero de 2021 19/1/21

Mulet reclama justicia hídrica con el Vinalopó-Alacantí y pide exenciones para recuperar las aguas subterráneas y la viabilidad de los cultivos

Mulet reclama justicia hídrica con el Vinalopó-Alacantí y pide exenciones para recuperar las aguas subterráneas y la viabilidad de los cultivos - (foto 1)
  • El portavoz de Compromís en el Senado, Carles Mulet, cumple sus compromisos y plasma en distintas iniciativas la preocupación de empresas, administración y regantes del sur de Alicante. Reclama revisar el actual uso y destino de las aguas

El senador de Compromís, Carles Mulet, ha registrado ya varias iniciativas “para reclamar justicia hídrica” tal y como se comprometió recientemente con los colectivos de regantes de la capital del Alto Vinalopó tras una reunión celebrada en Villena con representantes de estas entidades y Los Verdes de esta localidad, en la que se analizó la situación de los problemas hídricos en especial relacionados con la agricultura que sufre la comarca.

“Desde Compromís coincidimos en la necesidad que se excluya a los regantes del pago de los costes de amortización de las obras del trasvase Júcar-Vinalopó. Villena ha sido solidaria con el resto de las comarcas alicantinas, compartiendo su agua con zonas como el Campello, Petrer, Novelda o Alicante, a cambio de nada. Algunas de estas zonas, además, cuentan con desaladoras infrautilizadas, pero siguen aprovechándose del agua del Vinalopó sin que se revise la situación, extrayendo volúmenes públicos que deberían estar en el mercado concesional”, ha indicado Mulet.

El senador ha reclamado “sensibilidad” y evitar cargar a los regantes la amortización de las infraestructuras del transvase Júcar-Vinalopó; ya que esto encarecerá el precio del agua, lo que “hará inviable buena parte de la actividad agrícola”.

Asimismo, Compromís también reclama la puesta en marcha en su capacidad de las desaladoras de Mutxamel (que costó 98 millones de euros) o Alicante 1 y 2. Las aguas caballeras (manantiales) de Villena han estado regando los cultivos o suministrando agua a las personas de muchos municipios de la costa. “Ahora toca regenerar estos acuíferos y evitar su sobreexplotación. Por ello toca que la solidaridad llegue a estas comarcas, con agua asequible y se posibiliten exenciones de los costes de amortización y que las infraestructuras disponibles se utilicen para recuperar las aguas”, ha remarcado.

Mulet ha venido insistiendo, como consta en varias mociones, enmiendas a los PGE y preguntas en la urgencia en la reparación de la balsa de San Diego, una gran infraestructura de 20,7 hectómetros cúbicos, creada para paliar la sobreexplotación de los acuíferos, y sin uso a causa de su mal diseño que ocasiona fugas. Se calcula que la reparación de esta balsa -que debía haber comenzado en 2016 y que cuenta con presupuesto- costará la barbaridad de 25 millones de euros. La administración ha mirado para otro lado y ha eludido encontrar a los responsables de tales deficiencias en los proyectos a la vez que repercutirá el coste de esta obra fallida. “Nos encontramos ante una monumental chapuza en una obra vital que evitaría la afectación a los acuíferos y reduciría los costes del agua”.

Los regantes han realizado además un esfuerzo notable de modernización de las infraestructuras que condiciona toda la actividad económica, de producción de alimentos y empleo, “por lo que la implicación del Ministerio es fundamental”, abunda el representante territorial valenciano. Tales actuaciones, muy necesarias, se han de hacer vía Presupuestos Generales del Estado y contar con el consenso de los partidos ya que los últimos gobiernos han ignorado este problema y rechazado las peticiones de la coalición.

Así Mulet ha recordado la reciente Resolución de los grupos aprobada en la Comisión de Medio Ambiente de les Corts que aboga por un plan de sustitución de extracciones de aguas subterráneas de los acuíferos en mal estado del Vinalopó para usos agrícolas con aguas del transvase Júcar-Vinalopó, con el objetivo de revertir la situación de sobreexplotación de las aguas subterráneas y alcanzar los objetivos ambientales del Plan hidrológico de cuenca del Júcar 2015-2021.

Por último la coalición ha interpelado por la necesidad de un trato positivo hacia los regantes ante los escasos resultados de las inversiones realizadas hasta el momento, la recuperación de las infraestructuras hídricas sin uso o con uso precario y la potenciación de la reutilización de aguas y ha exigido “ayudas y medidas que beneficien a la agricultura con la misma contundencia que las que se dan hacia otros sectores para hacer viable el sector primario y la sostenibilidad ambiental de las comarcas del Vinalopó y l’Alacantí”.

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