5 de diciembre de 2020 5/12/20

Medio Ambiente coloca 3.900 trampas para controlar las plagas forestales

  • La Conselleria destina más de 1.000.000 de euros a la lucha contra las plagas forestales de la Comunidad

La Conselleria de Medio Ambiente ha colocado durante este verano cerca de 3.900 trampas de feromomas para luchar contra la procesionaria del pino, dentro de sus actuaciones de control de las plagas forestales.

“Estas trampas estarán colocadas hasta principios de octubre y se retirarán primero en las zonas más frías que es donde antes finaliza el periodo de vuelo de las mariposas” ha informado la directora general de Gestión del Medio, Mª Ángeles Centeno.

Centeno ha destacado que “dentro de estas actuaciones se ha dado prioridad a la colocación en espacios naturales protegidos por lo que se han instalado un total de 2.252 trampas en los parques naturales de la Tinença de Benifassà, Serra de Irta, Penyagolosa, Chera-Sot de Chera, las Hoces del Cabriel la Sierra Calderona, el Montgó, Serra Gelada y el Paraje Natural del Desert de les Palmes”.

Esta medida forma parte de las actuaciones que está desarrollando la Conselleria de Medio Ambiente para el control de las plagas forestales en la Comunitat Valenciana y que “durante este año cuenta con un presupuesto superior al millón de euros”, ha confirmado la directora general.

Las trampas incluyen feromonas, que son sustancias naturales que utilizan los insectos para comunicarse entre sí. En este caso, las trampas llevan la feromona sexual que emiten las hembras durante el período de puesta y cuya función es atraer y capturar a las mariposas macho impidiendo así la reproducción.

Método totalmente selectivo
Mª Ángeles Centeno ha señalado que “se trata de un método, totalmente selectivo, que no afecta a otras especies y que nos permite mantener las poblaciones de plaga en niveles bajos, una vez que se han reducido los niveles por otros sistemas”. Una actuación que cuenta con un presupuesto superior a los 30.000 euros para este año 2010.

Precisamente, se han elegido como lugares para colocar estas cerca de 3.900 trampas aquellas zonas en las que el año pasado se ha intervenido mediante el empleo de insecticidas biorracionales.

Con estas trampas se evitan posibles reinfestaciones provenientes de la población en diapausa (fenómeno por el cual la procesionaria puede estar enterrada por varios años y no verse afectada por los tratamientos), por lo que se reduce el número de intervenciones necesarias, y por lo tanto, “la cantidad de insecticidas biorracionales”, ha confirmado la directora general.

Estas trampas consisten en una caja de plástico rígido con dos entradas en forma de embudo piramidal en sus lados más estrechos. Dentro se coloca una pequeña cápsula cilíndrica de plástico que contiene, apenas una pequeña cantidad de feromona, atractivo sexual, de la procesionaria del pino. Por la parte inferior de la caja se sujeta una bolsa de plástico flexible, que es donde se van acumulando las mariposas capturadas.

Además, la colocación de las trampas, sirve, también, para conocer más sobre la biología del insecto y se puede conocer el momento en el que se producirá el nacimiento de las orugas, lo que permite ajustar la fecha de otro tipo de tratamientos, si se trata de una población de insectos en expansión o en regresión, entre otras.

Otras actuaciones para el control de la procesionaria
La colocación de trampas complementan otras actuaciones que a lo largo del año desarrolla Medio Ambiente, Agua, Urbanismo y Vivienda como los tratamientos de fumigación tanto aéreos como manuales”, ha explicado la directora general de gestión del medio natural.

También en verano, la Conselleria de Medio Ambiente coloca nidales para el fomento de las aves insectívoras, como un método más de control de las poblaciones de insectos en aquellos montes, especialmente procedentes de repoblación, en los que por la juventud del arbolado carecen de huecos que sirvan de refugio a estas aves.

En el invierno se efectuarán tratamientos manuales bolsón a bolsón en pinares donde los árboles tengan una altura no superior a tres metros; por último, en el tercer cuatrimestre del año se desarrollarán los tratamientos aéreos de los pinares afectados por importantes poblaciones de procesionaria.

En los tratamientos aéreos se utilizan únicamente insecticidas del grupo de los denominados biorracionales, es decir no se trata de insecticidas tipo veneno que afecten al sistema nervioso como son los insecticidas clásicos, sino que los que utilizamos perturba algún proceso elemental de los insectos, por ejemplo, la interrupción de la muda de las orugas.

Procesionaria del pino
La procesionaria del pino es un insecto autóctono únicamente presente en los pinares mediterráneos. Lo que se pretende, es el mantenimiento por debajo de niveles tolerables, que eviten alergias a las personas y permitan la recuperación de nuestra cubierta arbórea.

Se trata, sin duda alguna, de la plaga más conocida de los montes valencianos debido a su espectacularidad, aunque rara vez produce la muerte de los pinos. Dado que se desarrolla encima de las hojas, es sencillo determinar su nivel de infestación mediante el empleo de una escala de cero a cinco, en el que el nivel cero es la no presencia y el nivel cinco la pérdida de todo el follaje de las masas estudiadas. No obstante, ni tan siquiera en esos niveles cinco los pinos mueren”, ha concluido la directora general de Gestión del Medio, Mª Ángeles Centeno.

 

 

Subir