28 de febrero de 2021 28/2/21

El Coro de la Generalitat despide el mes de abril con sus voces masculinas y femeninas

El Coro de la Generalitat despide el mes de abril con sus voces masculinas y femeninas - (foto 1)
    MÁS FOTOS
    El Coro de la Generalitat despide el mes de abril con sus voces masculinas y femeninas - (foto 2)
    El Coro de la Generalitat despide el mes de abril con sus voces masculinas y femeninas - (foto 3)

    Treinta voces privilegiadas envolvieron el Capitolio, el pasado martes, de la música coral más vanguardista. El Coro de la Generalitat se subió al escenario de teatro para ofrecer un recorrido por las obras específicas de este género, compuestas en los siglos XIX, XX y XXI. Dirigidos por Francesc Perales, Thomas Tomkins –único autor anterior a estas épocas–, sirvió para abrir la audición con su When David Heard. A continuación, Josef Gabriel Rheinberger, con Kyrie de la misa en mi bemol mayor opus 109 y Robert Schumann, con las Dos canciones a doble coro opus 141,3-4 continuaron el itinerario histórico hacia nuestros días. Antes del descanso, y ya en pleno siglo XX, el Three part-songs op. 18, de Edward Elgar fue la obra escogida para alcanzar el ecuador.

    En esta segunda visita a Godella en poco más de 4 meses, el Coro de la Generalitat, cambió el repertorio Barroco por éste más actual. Además, si en aquella ocasión fueron únicamente las voces femeninas las que invadieron Villa Eugenia, en este concierto, fueron tanto las femeninas como las masculinas las que llenaron el Capitolio. De nuevo, el prestigioso director titular, fue el responsible a la batuta, antiguo director de formaciones corales e instrumentales como la Orquesta de Valencia, el Coro Nacional de España, el Collegium Instrumentale o el Grup Instrumental de València entre otras.

    Ya adentrados en la música contemporánea, una selección de Les chansons des roses, de Morten Lauridsen, y las Three Shakespeare songs, de Ralph Vaughan Williams volvieron a conmover al público con las portentosas voces de la formación lírica, considerada una de las mejores del país. El concierto lo cerró Benjamin Britten con su Flower Songs, op. 47 y el irremediable bis que le arrancaron los asistentes.

    Subir