31 de marzo de 2020 31/3/20

La OMIC aconseja realizar un presupuesto previo antes de iniciar las compras navideñas

    La Oficina Municipal de Información al Consumidor ofrece unos consejos para ahorrar en las compras de estas fiestas navideñas. Según el edil del área, Carlos Ávila, “la previsión y el control de gastos son los mayores aliados para poner freno a los excesos consumistas de las fechas que se avecinan”. Desde la Omic se sugiere hacerse un presupuesto previo, teniendo en cuenta tanto ingresos como gastos. La diferencia entre ambos nos dará un presupuesto real, que sirve de guía para poner los límites.

    Para ser precavido lo ideal es crear partidas para el presupuesto, por ejemplo, regalos, comidas, ropa y salidas. A partir de aquí será más fácil recortar gasto en cada concepto. Además las asociaciones de consumidores y usuarios recomiendan calcular la distribución del gasto entre las distintas fiestas y celebraciones, como herramienta para conseguir racionalizar el gasto”, aconseja el edil.

    También es muy importante adelantar las compras de comidas y de regalos, para evitar el alza de precio de última hora de los alimentos típicos de estas fechas. En esta línea, hay que tener en cuenta que la carne y el pescado congelados son más económicos, aunque otra opción es comprar fresco y congelar en casa. El ahorro puede ser sustancioso, y esquivaremos el encarecimiento por ejemplo del marisco, cordero y pavo del mes de diciembre. Otra recomendación, es hacer caso de las marcas blancas en turrones y en productos navideños. Así pues, hay que dejar de lado la presión publicitaria, evitar las prisas de última hora e incluso las ofertas gancho, que en ambos casos, conducen a productos más caros.

    Tener claro lo que vamos a comprar y no improvisar en la tienda, es otra premisa fundamental. Para ello nada como elaborar previamente una lista de compras y fijar un límite de gasto. Así será más fácil no comprar cosas innecesarias u olvidar alguna de las que sí necesitamos, y sobretodo, nos ajustaremos a nuestras posibilidades económicas.

    En cuanto a nuestra forma de comprar, es necesario incorporar el hábito de comparar. Comparando precios de un mismo producto entre varias tiendas, podemos encontrar un porcentaje de ahorro considerable. Comparar etiquetados también tiene sus ventajas, ya que para decidir entre dos marcas valorar sólo el precio nos puede llevar a una mala elección. Cuando se trata de alimentos podemos fijarnos también en la calidad de sus ingredientes, y especialmente en el peso o en el precio por kilo, ya que un precio menor puede ser solo reflejo de una menor cantidad de producto. El etiquetado también nos puede permitir seleccionar productos solidarios, de comercio justo y que respeten el medio ambiente.

    Con estos simples consejos, el ahorro está asegurado y la cuesta de enero podemos hacerla menos empinada. Sólo queda recordar que siempre hay que exigir ticket o factura, que deberemos conservar un tiempo, ya que es la única garantía que nos permitirá ejercer nuestros derechos como consumidor si tuviéremos que realizar alguna reclamación. También es conveniente informarnos de si el establecimiento en que compramos esta adherido al sistema arbitral de consumo, lo que constituye una garantía adicional para el consumidor.

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