23 de septiembre de 2020 23/9/20

El mar arroja a la playa los vestigios de un pecio del siglo XIX

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    El reciente temporal de mar que azotó la costa de Dénia la segunda semana de enero de 2010 arrancó del lecho marino y arrojó a la playa vestigios de un pecio –barco hundido- del siglo XIX.

    Entre los restos dispersos por la playa, había fragmentos de piezas de madera, algunas de ellas ensambladas, pertenecientes a la arquitectura de una nave. Este hecho, de carácter excepcional, hizo que dos personas que residían en las inmediaciones, María Ángeles Moya Espí y Rubén Esteller, alertaran al Museo Arqueológico de Dénia y custodiaran y almacenaran las piezas hasta su inspección y documentación, que se realizó el pasado viernes, 22 de enero.

    El informe redactado por el director del Museo Arqueológico, Josep Antoni Gisbert, concluye por los indicios encontrados que los restos pertenecen al bergantín-goleta francés ROSA-MADRE, que embarrancó en la playa de la Almadrava el 17 de febrero de 1899.

    A continuación, por su interés, adjuntamos los datos del informe de Gisbert:

    “Las piezas eran todas de madera y pertenecían, sin lugar a dudas, al casco de una nave. Se trataba de un grupo de cuatro cuadernas aún perfectamente ensambladas, de otro grupo de dos cuadernas, asimismo ensambladas, así como de varias tablas pertenecientes al forro exterior del casco de la nave. Esta interpretación se basa en el hallazgo de una de ellas clavada a la estructura (cuadernas) del casco.

    Se ha iniciado el proceso de documentación, de dibujo y descripción de las piezas de madera recuperadas. Por el buen estado de conservación de las mismas y el hecho de estar ensambladas entre sí mediante anclajes de madera y metálicos, una primera valoración apunta su excepcional interés para conocer los rasgos de la arquitectura de uno de los costados del casco de la nave.

    La inspección ocular del lugar del hallazgo ofreció con claridad meridiana testimonios de cuál era la carga de este barco, con la consiguiente información sobre la fecha probable de su hundimiento.

    Así, en el entorno de estos restos, hay una considerable cantidad de fragmentos de teja plana. Son tejas de arcilla, fabricadas a molde, con cartelas y sellos impresos que ofrecen datos sobre su fábrica de origen, además de otros datos de tipo técnico.

    El barco transportaba tejas procedentes de, al menos, una fábrica o tejería, aunque con sellos distintos y algunas variantes en sus textos:

    ANTOINE SACOMAN
    USINE LA PLATA. MARSEILLE. ST. HENRY

    BREVETES
    ST. HENRY. MARSEILLE

    Así, el pecio hallado al norte de la Bahía que conforma el delta del río Girona y la Punta dels Molins, frente a l’Estanyó y Almadrava, era una nave con casco de madera, de vela, probablemente una goleta o un bergantín-goleta, que transportaba tejas de producción marsellesa desde el puerto de Marsella hasta el puerto de Dénia u otro más meridional.

    Dénia, a finales del siglo XIX, contaba con una relación comercial constante y estable con Marsella, puerto que redistribuía la pasa de Dénia hacia destinos como Francia, Italia, u otros más lejanos, al norte de Europa. Esta ruta era habitual en los fletes de barcos de transporte, cuyos armadores y propietarios eran, en algunos casos, distinguidas familias de Dénia vinculadas al comercio de la pasa.

    El hecho de que Dénia pudiera ser el puerto de destino de esta nave procedente de Marsella no se descartaba, pues contamos con informaciones fehacientes del uso de estos materiales en la construcción de las cubiertas de los edificios más relevantes de la época.

    Así, una inspección superficial a los fondos y a la documentación existente en el Museu Etnològic de Dénia confirma que tejas de la fábrica ANTOINE SACOMAN, USINE LA PLATA. MARSEILLE. ST. HENRY, cubrían el emblemático edificio de la Fábrica de Gas, construido en 1888 por The Anglo Spanish Gaz, varios edificios en la zona del ensanche, en la calle Marqués de Campo, entre las calles Diana y Carlos Sentí, así como en el entorno de la plaza de la Constitución.

    Es muy probable que las goletas y bergantines-goletas, como los de las familias dianenses Riera, Aranda o Morla, que habitualmente unían los puertos de Dénia y Marsella, fundamentalmente para el transporte, desde Dénia a Marsella, de la célebre pasa de Dénia, pudieran transportar como carga de retorno este tipo de productos, cuyo uso tuvo gran aceptación en la construcción de edificios de tipo industrial que modernizaban algunas de nuestras ciudades en las últimas décadas del siglo XIX. Dénia contaba con el impulso del auge de la exportación de la pasa.

    Sin embargo, para la identificación del naufragio ha sido crucial y concluyente la información que aporta el estudio de Antoni Rodríguez Fernández Dénia i la seua història en el servei de salvament de nàufrags (1883/4-1972), publicado en 2002.

    Se trata de los vestigios del bergantín-goleta francés ROSA-MADRE, que embarrancó en la playa de la Almadrava el 17 de febrero de 1899.

    El presidente de la Junta de Denia de la Sociedad Española de Salvamento de Náufragos, Mateo Devesa, anotaba lo siguiente en su Informe sobre la intervención de auxilio del buque:

    “A las once de esta mañana conseguimos llegar al costado del buque, que resultó ser el bergantín-goleta francés de 245 toneladas de registro, llamado Rosa-Madre, con diez tripulantes a bordo al todo, que con ladrillo y teja francesa salió de Marsella para Orán. El buque conservaba el velamen del palo trinquete y creído, como todos, haber remontado el cabo de San Antonio, vino a varar en esta ensenada a las cuatro de esta madrugada.

    Los tripulantes, impacientes, sin comprender el inmenso riesgo de ahogarse todos, se vinieron a tierra en su bote, saliendo á la playa milagrosamente, serían como las cinco de la mañana, desnudos y ateridos de frio. [...]

    El buque hallase perdido, lo mismo que el cargamento”.

    El Museu Arqueològic de la Ciutat de Dénia ha solicitado la colaboración de diversas entidades y colaboradores de la institución, para poder localizar visualmente el posible emplazamiento de vestigios de la nave, in situ y sumergidos, con el fin de asegurar la presencia visual de otros restos del pecio y tramitar la solicitud de asistencia técnica al Centro de Arqueología Subacuática de la Comunidad Valenciana, para la realización de una intervención arqueológica subacuática que implemente la información que nos ha ofrecido, en este caso, la fuerza del imprevisible mar”.

     1 comentario
    Arq. N.D. Dalmasso
    Arq. N.D. Dalmasso
    28/05/2018 11:05
    Tejas Francesas Antoine Sacoman

    Hola! Soy de Córdoba, Argentina. Justamente ayer visité una caseta de comandos derruida del ramal ferroviario (en sesuso) que unía la ciudad de La Rioja con la localidad de Patquía y que data de antes de 1891. Pude rescatar una de estas tejas, las que cubrían los techos de estos edificios del ferrocarril (inglés en esa época), pero el nombre que figura es Pierre Sacomán - St. Henry - Marseille. Probablemente un familiar anterior a Antoine. ¡Un fuerte abrazo desde estos sures!

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