28 de octubre de 2020 28/10/20

Murcia: "Soy consciente de que le he devuelto la ilusión a la afición"

    El técnico Pepe Murcia cumplió el pasado domingo diez jornadas al frente del Castellón y desde su llegada el pasado 29 de diciembre, ha invertido la dinámica en la que se encontraba el equipo y, según apuntó en una entrevista, es consciente de que le ha devuelto la ilusión a la afición.

    Tras dos meses en la entidad de La Plana, el técnico cordobés ha conseguido que el Castellón sumara más puntos que ningún otro equipo de Segunda División y ha pasado de luchar por evitar el descenso a verse cerca de la zona alta de la clasificación y poder soñar con luchar por el ascenso.

    Tras diez jornadas al frente del equipo ¿qué balance hace?
    De momento el balance es bueno, así lo dicen los números, pero también la dinámica del equipo. Pero el balance deberá hacerse a 30 de junio aunque de momento estamos contentos y satisfechos.

    ¿Es consciente de que ha devuelto la ilusión a la afición?
    Sí. Si con mi trabajo y mi forma de actuar he sido partícipe de ello, me siento satisfecho, pero es una cosa inherente al trabajo que uno desarrolla. En ese sentido, sin hacer halago de prepotencia, sí siento que somos todos, y yo uno de ellos, culpables que de momento, tengamos una buena situación.

    Cuando llegó el 29 de diciembre recogió un equipo dubitativo anímicamente, con esos mimbres ¿esperaba llevar en estos momentos un balance de seis victorias, tres empates y sólo una derrota?
    Eso, a 29 de diciembre ni yo lo esperaba, ni pienso que el entrenador del Numancia esperaba tener los puntos que tiene ahora. Eso es consecuencia del trabajo, de los resultados que te dan confianza, es una serie de circunstancias que se están desarrollando a favor nuestro. Siendo franco, no esperábamos eso, sin embargo, sí confiábamos en nuestro trabajo y confiábamos en ser competitivos y tratar de ganar cada partido que se presentaba por delante, que es algo inherente al profesional, y esas formas nos han dado resultado.

    ¿Cuáles fueron las primeras premisas que quiso que asimilaran los jugadores a su llegada?
    Solamente les pedí dos cosas en una reunión antes de empezar el primer entrenamiento, que fueron respeto y profesionalidad, que son los dos conceptos en los que yo me baso a la hora de dirigir un equipo. Pero no les pedí nada extraño, porque los inventos son para los científicos y esto es un equipo de fútbol.

    Usted apuesta por el trabajo diario, ¿cuántas horas al día le dedica al fútbol?
    Prácticamente las veinticuatro, porque disfruto de mi trabajo. Sí trabajo mucho junto con todo el cuerpo técnico, que formamos un grupo bastante homogéneo en el poco tiempo que estamos juntos, porque para preparar un partido hoy día hay que tener en cuenta muchos detalles, y hay que dejar lo menos posible a la improvisación debido a la igualdad existente. El día para mí empieza alrededor de las 7.30 y acaba las 14.30 parar a comer. Después retomo mi trabajo alrededor de las 18.00 hasta las 21.00 ó 22.00. De momento, no me pesa, porque disfruto con mi trabajo y creo que debo de hacerlo así.

    ¿Se considera un amante del trabajo táctico?
    No. Soy un amante del fútbol y no soy obsesivo. Tratamos de extraer los conceptos con los que se maneja un equipo, porque las situaciones puntuales dependen mucho del jugador. Trabajo mucho, pero no llego a obsesionarme. Mis medios no son la leche, sino que son los necesarios para tener un conocimiento básico del rival.

    Pero sí que le dedica bastante tiempo a las jugadas a balón parado.
    Sí, pero el 99'9 por ciento de los entrenadores las trabajan más que yo. Entiendo que son una parte fundamental que pueden romper la igualdad existente en el fútbol y no voy a trabajar en inferioridad al contrario. Tenemos muy en cuenta nuestras posibilidades en estrategia y la estrategia del equipo contrario, pero sin obsesionarte, porque si no, dejas de dedicarle atención a otros aspectos importantes, y si un equipo sólo le presta atención al aspecto estratégico, creo que sería un equipo pobre.

    Dijo que con 42 puntos se estaría más cerca de la tranquilidad. Con esa cifra conseguida ¿es hora de fijarse en retos más ambiciosos?
    Dije eso y lo mantengo, sólo hay que fijarse en la cara de los jugadores, que ven la permanencia matemática muy cerca y les da confianza para afrontar los partidos. Lo único en que nos fijamos ahora es en el partido de Tenerife, y si los objetivos a corto plazo se cumplen y hacen que repercutan en una buena posición en la clasificación pues bienvenido, pero fijarnos en otra cosa que en el partido de Tenerife, nos equivocaríamos todos.

    Su contrato incluye una cláusula por la que renueva automáticamente por el Castellón si el equipo acaba al menos sexto clasificado. Ha dicho en muchas ocasiones que este objetivo no le obsesiona, pero ¿le hace ilusión dirigir la próxima temporada al Castellón?
    Lo que me hace ilusión es acabar de forma feliz esta temporada. A día de hoy no pienso en el futuro, porque en el mundo del entrenador todo es muy volátil. Aquí soy feliz porque hago lo que más me gusta y Castellón me ha dado su cariño y la posibilidad de entrenar en Segunda A. ¿Que tengo que entrenar el año que viene? Bienvenido sea, ¿Que no? Pues será por circunstancias. A día de hoy me encuentro a gusto aquí, pero no puedo hablar de futuro, porque no quiero que el Castellón se obligue conmigo. Para que la relación sea buena hay que vivir el presente y trabajar de forma coordinada. Lo que tenga que venir a partir del 30 de junio, ya vendrá.

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