25 de noviembre de 2020 25/11/20

Carrasco: “La incoherencia de Compromís le lleva a instarse a sí mismo, reconociendo el incumplimiento de Oltra con la residencia de mayores”

Carrasco: “La incoherencia de Compromís le lleva a instarse a sí mismo, reconociendo el incumplimiento de Oltra con la residencia de mayores” - (foto 1)
  • Carrasco, evidencia la incoherencia de Compromís que insta al gobierno de la Generalitat del que él mismo forma parte, poniendo de manifiesto su incumplimiento con la ciudad de Castellón, prometiendo una residencia de mayores en la pasada legislatura

La portavoz del Grupo Municipal Popular en el Ayuntamiento de Castellón, Begoña Carrasco, pone de manifiesto la incoherencia de Compromís al reclamarse a sí mismo la nueva residencia de mayores que la vicepresidenta del Consell, Mónica Oltra, prometió en la ciudad de Castellón en la pasada legislatura. “Compromís insta al gobierno de la Generalitat del que él mismo forma parte, a no retrasar más la residencia de mayores poniendo de manifiesto su incumplimiento con la ciudad de Castellón. Fue una de sus promesas estrella durante la pasada legislatura y a día de hoy no hay ningún avance al respecto”, señala.

Carrasco se refiere así a las recientes declaraciones efectuadas por el portavoz de Compromís en la ciudad de Castellón con el fin de hacer balance de la gestión de la formación nacionalista durante estos meses, unas palabras que ponen en evidencia el escaso resultado de su gestión para el conjunto de los castellonenses, ya que en cinco años no han llegado ni colegios ni centros de mayores.

En este sentido, añade Carrasco, “no sabemos si quien retrasa esta infraestructura necesaria para la ciudad es Mónica Oltra o su socio socialista, Ximo Puig, en el gobierno de la Generalitat y su homóloga Amparo Marco en el Ayuntamiento de Castellón. Lo que sí sabemos es que ellos son los culpables de no haber ampliado las plazas residenciales públicas para nuestros mayores. Compromís y PSOE se pasan la pelota culpándose los unos a los otros, eludiendo responsabilidades, porque no priman el interés general, solo velan por el interés de sus respectivos partidos políticos y así la ciudad no avanza”, denuncia.

“El retraso de esta infraestructura mantiene en el olvido a nuestros mayores pese a la gran demanda que existe en la ciudad. Nada se ha vuelto a decir al respecto más allá de ser un anuncio electoralista de la alcaldesa”, añade.

Cabe recordar que la propia Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas, que debería dar luz verde a la nueva residencia de mayores, confirmó no tener noticias del solar que debe ceder el Ayuntamiento para su construcción. Para carrasco “éste es un ejemplo más del descontrol que existe entre los miembros del equipo de gobierno a la hora de gestionar y de los obstáculos que se ponen entre los propios socios de gobierno municipal, buscando sólo el beneficio de sus siglas”.

La nueva residencia de mayores para la ciudad de Castellón se anunció por primera vez en el año 2016. “Resulta muy desconcertante que quienes presumen de rescatar personas y defender los servicios públicos, estén actuando justo al contrario, recortando servicios y cerrando instalaciones como el centro de acogida de menores de Penyeta Roja, con el correspondiente despido de una decena de trabajadores, como estamos viendo. Y en el caso de la ausencia de más plazas residenciales públicas para nuestros mayores, están empujando a las familias a recurrir a residencias privadas, porque no tienen alternativa. “Su inacción en la gestión y el silencio que guardan al respecto van en contra de la transparencia que pregonan de cara a la galería”, añade Carrasco.

De la misma manera, a juicio de los populares, resulta llamativo que siendo la nueva residencia de mayores una promesa recogida en el pacto de gobernabilidad de PSOE, Compromís y Unidas Podemos, “todavía siga metido en un cajón después de casi cinco años gobernando, cuando los firmantes del Acord de Fadrell sí han hecho realidad su subida de sueldos, un 52%, y del número de asesores o garantizarse privilegios para aferrarse al poder al cambiar el Código de Buen Gobierno”, concluye Carrasco.

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