23 de febrero de 2020 23/2/20

La conselleria rechaza la piscifactoria frente a la costa de Calp

  • La institución autonómica respalda al ayuntamiento

  • La concejalía de Ordenación y Protección del Territorio, dirigida por Ana Sala, alegó por impacto medioambiental, paisajístico y daño al fondo marino

  • El alcalde, César Sánchez, se volcó en sumar apoyos de numerosas entidades para frenar la instalación

La conselleria de Infraestructuras, Territorio y Medio Ambiente, a través de la Dirección general de Evaluación Ambiental ha dado la razón al ayuntamiento de Calp y ha desestimado el proyecto de Granja marina de dorada, lubina y corvina que la empresa Niordseas SL solicitó instalar frente a la costa del municipio.

La concejalía de Ordenación y Protección del Territorio, que gestiona Ana Sala, realizó diversas alegaciones en contra de la instalación de esta piscifactoría atendiendo al impacto ambiental, paisajístico y daños al fondo marino de Calp. Y así se recoge ahora por la entidad autonómica:

La densidad propuesta en el proyecto se cifra en 18 kg m-3, estando prevista en el Estudio de Impacto Ambiental (EsIA) una densidad de 9,92 kg m-3.

No existe un estudio detallado de las corrientes de la bahía donde se pretende instalar la granja marina.

Se estima una escala espacial de los impactos mucho menor -dado que sólo se estiman impactos causados por la sedimentación de los nutrientes y heces- de lo establecido en recientes estudios científicos-a nivel de nutrientes-, pudiendo ser aumentada esta escala a varios kilómetros (Ruiz et al., 2010), afectándose, por tanto, y de nuevo, el Parque Natural de Serra Gelada i Litoral de la Marina Baixa y el LIC homónimo.

No se estudian los efectos sobre las poblaciones de peces salvajes.

No ha sido estimada la capacidad de carga del medio, parámetro fundamental para determinar la aceptación del entorno a los posibles impactos generados por la instalación.

No se ha realizado un Estudio de Integración Paisajística, instrumento adecuado para aquellos proyectos objeto de una evaluación de impacto ambiental.

No se ha procedido a efectuar un Plan de Participación Ciudadana para el conocimiento y participación de la población afectada.

No ha sido seleccionado como punto de observación el denominado Mirador de Toix, enclave desde donde es más visible -dada la cercanía y posición elevada- la instalación.

No se han incluido en el Estudio de Impacto Ambiental alternativas técnicamente viables.

Deberán considerarse los usos establecidos en el litoral frente al cual se pretende ubicarse la instalación.

Una carrera por sumar apoyos

El alcalde de Calp, César Sánchez, realizó una tarea de apoyos para conseguir frenar la instalación de esta granja marina frente a la bahía del municipio y mantuvo numerosas reuniones con diversas entidades y colectivos locales para alegar en contra de su instalación. Él mismo anunció su “oposición frontal y la de todo el gobierno” a la instalación de una piscifactoría frente a la costa del municipio, como en un principio fue autorizada a la espera de la presentación de alegaciones.

Sánchez empezó con el apoyo de todos los grupos municipales de la corporación. Después, prosiguió con el apoyo de diversas asociaciones calpinas como el Club Náutico, la Cofradía de Pescadores y la Universidad Católica de Valencia, a través del departamento de Ciencias del Mar y anunció su intención de llegar hasta las últimas consecuencias para evitar la instalación de la piscifactoría, ya que le pesaba el importante impacto medioambiental y paisajístico además del daño al turismo que ocasionaría al municipio, según señalaba.

El alcalde llegó a solicitar al biólogo municipal que estudiara declarar los fondos marinos de Calp como reserva marina para protegerlos y evitar el impacto de la piscifactoría.

Sin la opinión del pueblo

Uno de las alegaciones que más peso tuvo para el alcalde es que la instalación de esta piscifactoría no fue consultada -ni siquiera fue informada- al conjunto de los ciudadanos de Calp. “No se solicitó opinión pública ni consulta a los ciudadanos y eso no se podía consentir porque el sentir general era evitar la instalación de esta infraestructura y en ello este gobierno iba a llegar hasta donde fuera necesario, hasta las últimas consecuencias para evitarlo. Hoy vemos que teníamos razón”, ha señalado Sánchez.

Subir