27 de noviembre de 2020 27/11/20

El Plan Especial del Casco Histórico se entregará la semana que viene e incluye zonas de la Mercè y el Raval

El Plan Especial del Casco Histórico se entregará la semana que viene e incluye zonas de la Mercè y el Raval - (foto 1)
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    La mercantil Oliva Palazón Taberner Arquitectura y Urbanismo S.L., participada por el arquitecto Francisco Taberner, quien ya interviniera en diferentes fases de la restauración de la iglesia de El Salvador, entregará la semana que viene toda la documentación del Plan Especial y Catálogo de la Ciutat Vella que le fue adjudicado en julio del año pasado por importe de 45.000 euros. Taberner se ha reunido esta mañana con el arquitecto municipal Ramón Miravet para ultimar detalles, de cara a cerrar definitivamente la redacción del documento, cuyo plazo de ejecución era de 6 meses, pero que se ha tenido que alargar cuatro meses más porque se ha modificado el ámbito para ajustarlo a los nuevos límites del conjunto histórico de Burriana, declarado Bien de Interés Cultural desde 2007. En un principio el plan iba a ceñirse, según las bases, a lo que hasta ahora se entendía como Ciutat Vella y el barrio de Sant Blai, pero esta nueva delimitación incluye también zonas del barrio de la Mercè, el Raval o el entorno de los Carmelitas. En este sentido los vecinos incluidos en estos ámbitos pasarán a tener los mismos derechos y obligaciones que los que históricamente han tenido los de la Vila, respecto, por ejemplo, a subvenciones para áreas de rehabilitación urbana, o la obligación de realizar excavaciones arqueológicas antes de iniciar cualquier obra.

    El ámbito inicialmente previsto en la adjudicación era el correspondiente a la zona 1 del Conjunto Histórico Artístico, incoado por resolución del 23 de febrero de 1978, que supone la zona urbanística del Casco Histórico Protegido del vigente Plan General de Ordenación Urbana, así como la manzana delimitada por la calle y el Pla de Sant Blai, la avenida Juan Bautista Sanmartín y el entorno inmediato al templo dedicado al patrón de la ciudad.

    El Plan Especial de Protección y Catálogo de Bienes y Espacios Protegidos de la Ciutat Vella tiene como principal objetivo contribuir a potenciar y posibilitar el disfrute del Centro Histórico de Burriana y conseguir la protección efectiva de su estructura urbana y arquitectónica, las características generales de su ambiente y su silueta paisajística, consideradas de valor suficiente para alcanzar el reconocimiento patrimonial de Conjunto Histórico. Tras ser sometido a exposición pública podría ser aprobado en el pleno del mes de agosto.

    Este Plan Especial llega con 13 años de retraso pues se tenía que haber redactado de manera inmediata a la aprobación del Plan General de Ordenación Urbana de 1995. Con esa intención, el 6 de febrero de 1997 se firmó un convenio entre el Ayuntamiento y el Colegio de Arquitectos de Castellón, para la redacción de un Plan Especial que llegó a someterse a información pública en 1999 bajo el nombre de Plan Especial “Ciutat Vella”, pero que no llegó a aprobarse debido a que resultó muy controvertido. Los límites periféricos de esta zona de influencia eran la calle Barranquet, el Pla de Sant Blai, la Ronda Músico Ibáñez, la calle Sant Pasqual, Sant Xuxim, Sant Vicent y el Pla. Toda la zona que más o menos coincide con la antigua ciudad amurallada, y se proponía someterla a unas reglas especiales de ordenación que incluían la creación de nuevos espacios abiertos y, un itinerario peatonal. También incluía una carta de colores para determinar cómo y de que manera debían pintarse las casas del Casco Histórico.

    Las novedades más relevantes que introducía aquel Plan eran la peatonalización de todas las calles del centro, a excepción de los ejes de la calle Mayor y las calles la Purísima y San Agustín. El aspecto más polémico era la previsión de expropiaciones para crear zonas abiertas donde hoy existen edificios. Así, estaba previsto que el Campanar quedara totalmente exento, al igual que el abside de la Iglesia del Salvador. La calle Zaragoza (hoy sin salida) se prolongaba hasta la calle Mayor. Con el derribo de varios edificios también se lograba conectar la calle Sant Pasqual y la Placeta de Sant Pere. La plaza Mayor se transformaba en peatonal. El callejón que separa la Caja Rural del Jardín era mucho más ancho, convirtiéndose en un gran paseo. La fisonomía del Pla recuperaba su imagen de antaño, cuando se tapó la acequia del Ull de la Vila en 1913, con una gran acera en un lateral, y un único carril para vehículos.

     1 comentario
    burrianero
    burrianero
    28/05/2009 12:05
    ya ya

    pero esta vez ¿se hara algo o nos quedaremos igual?, porque la medida sera introvertida....¿habra de nuevo paleta de colores? no me veo todas las calles pintadas iguales pero en fin...

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