3 de marzo de 2021 3/3/21

El Museo del Cardenal Tarancón, 18 años en el olvido

El Museo del Cardenal Tarancón, 18 años en el olvido - (foto 1)
  • Mañana la familia del cardenal Tarancón entregará una mitra del cardenal a la basílica del Lledó

Diversas autoridades eclesiásticas de la provincia y de la Comunitat han manifestado su interés en que parte del legado patrimonial del cardenal Vicente Enrique Tarancón sea expuesto en sus correspondientes sedes sacerdotales como símbolos de la figura que el cardenal ha sido para la sociedad.

Uno de esos ejemplos es el que tendrá lugar mañana a las siete y media de la tarde en la Basílica del Lledó, momento en que se oficiará una eucaristía en la que estará muy presente la figura del cardenal. Concretamente, a través de un escrito que se remitió a la familia en diciembre, por parte de Mosén Josep Miquel Francés, Prior de la Basílica del Lledó, en la que solicitó a la familia si sería posible que cediesen una mitra del cardenal a esta entidad religiosa. Cabe señalar que, la Basílica del Lledó cuenta con un museo en el que se exponen las tres mitras de los obispos de la diócesis de Segorbe-Castellón. Por esta razón, no podía eludirse la figura del cardenal Tarancón, en un museo de tal calado histórico religioso.

Por su parte, fuentes de la familia Tarancón han declarado a elperiodic.com que están orgullosos de poder ceder esta mitra, junto con una medalla conmemorativa del centenario del nacimiento del cardenal, que fue editada por el Ayuntamiento de la ciudad. En el Lledó están expuestas las mitras de: Josep Pont i Gol (primer obispo de la diocesis de Segorbe-Castellón), Josep Maria Cases Deordal y Juan Antonio Reig Pla.

La familia afirma que “el legado del cardenal debe estar allá donde se le quiere” y como tal, están a la disposición de quienes soliciten exponer alguna de las pertenencias de esta figura religiosa, que marcó un antes y un después en la sociedad de aquel momento.

El Museo del cardenal Tarancón en espera desde 1995
En 1994 una enfermedad se apoderó de la vida de una persona cuyo carisma e ideales consiguieron ser todo un referente a nivel religioso, social y político. El cardenal Vicente Enrique Tarancón, nacido en Burriana el 14 de mayo de 1907, consiguió abrirse camino en una sociedad que estaba atravesando una época de transición política, siendo una figura conciliadora mostrando una imagen de la iglesia adaptada a los tiempos.

La notoriedad de Tarancón fue tangible gracias a una trayectoria trabajada desde que se ordenó como sacerdote, en 1929. Así lo explicaba una de las fuentes consultadas, el burrianense Jordi Bort, que ha dedicado años de su vida a estudiar la vida del cardenal.

Bort subrayaba la biografía del cardenal como pieza fundamental de los pilares de la vida política y social del país y como no, su huella en la provincia y en la ciudad. La biografía del cardenal, recogida en diversos libros y escritos en prensa, dejan constancia de esos hechos, que relataba Bort.

Por esta razón, cuando falleció el cardenal, su familia mostró especial interés en que la ciudad de Burriana contase con un museo donde poder exponer todo el legado de esta personalidad.

Fue en diciembre de 1995, cuando la familia y Diputación Provincial, con el apoyo del Ayuntamiento de Burriana, firmaron un convenio por el que dejaron constancia de que se dedicará una partida de los presupuestos de ese ejercicio, para realizar este museo.

Dada la vinculación tan estrecha que tuvo el cardenal con la Iglesia del Salvador, templo en el que Tarancón recibió los sacramentos del bautismo, comunión y confirmación así como cantó la primera eucaristía como sacerdote e hizo su primera entrada como Obispo y Cardenal, la familia puntualizó que ese sería el mejor lugar donde ubicar el museo.

No obstante, a día de hoy, ya en el 2013, declaran las mismas fuentes que nada se sabe de esa iniciativa que ha quedado olvidada por parte de las instituciones.

Esa situación ha provocado el malestar de la familia dado que mantiene que el legado del cardenal pertenece a Burriana, ciudad de la que es originario. Sin embargo declara que no se ha mostrado interés por parte de las administraciones local y provincial, en llevar a cabo ese acuerdo que está firmado y que poseen los miembros de la familia, como prueba que lo certifica.

En ese mismo año, se firmó la cesión de más de 20 piezas que fueron propiedad del cardenal, para poder ser expuestas en dicho museo, del que aseveran “está construido, de modo que no entendemos qué sucede y por qué no puede adecuarse para albergar la exposición”. Las piezas fueron cedidas, pero nunca llegaron a ser expuestas, razón por la que, al tiempo, la familia decidió recuperarlas para su buena conservación, aunque algunas de ellas fueron dispersadas y deterioradas.

La familia del cardenal ha asegurado a este medio de comunicación que siente que en la ciudad de Burriana la administración local no muestra ningún interés en que la figura del cardenal pueda ser recordada gracias a la exposición de dichas reliquias en un museo.

Asimismo ha declarado que están cansados de escuchar que la familia es la responsable de que los efectos personales que pertenecieron al cardenal estén siendo dispersados para ser expuestos en otros municipios. Frente a estas afirmaciones los familiares responden aseverando que “nosotros no buscamos a nadie para que se lleve estos bienes, sino que estamos al servicio de aquellas personas o instituciones que muestren interés en hacer un homenaje al cardenal exponiendo alguna de sus pertenencias. Hemos puesto todas las facilidades a quienes se han interesado en recordar la figura del cardenal”.

En este sentido explicaban que se sienten honrados de que haya instituciones, concretamente religiosas, que se hayan interesado en homenajear a esta figura exponiendo algunas de sus pertenencias, dado así a conocer la contribución del cardenal en la sociedad. En este sentido, anunciaban que hay otras administraciones políticas, que se han puesto en contacto con los familiares para exponer algunas piezas.

Bienes materiales del cardenal Tarancón y su exposición
Hace aproximadamente 30 años, estando el cardenal en vida, se cedió a la parroquia de María Auxiliadora de Burriana un sagrario propiedad del cardenal.

En marzo de 2010, dio comienzo la primera, de dos fases, de entrega de documentos históricos y personales del cardenal al Monasterio de Montserrat. Exactamente se trata de documentos escritos, en los que el propio cardenal explicó sus vivencias así como se incluye correspondencia del cardenal con personalidades sociales y políticas de aquel momento incluso se desvelan algunos asuntos significativos en aquel contexto socio histórico. En mayo de 2012 tuvo lugar la segunda fase, sin embargo la familia recuerda que “los documentos originales se prestaron y se digitalizaron y nosotros disponemos así de los originales”.

Ese mismo año, en 2012, se cedió un báculo y un cáliz y una patena que pertenecieron al cardenal, para ser expuestos en El Museo Mariano (Muma) de Valencia y la Basílica de la Virgen. Concretamente se trata de dos piezas de valor, dado que báculo es el que utilizó en la misa de toma de posesión de la diócesis de Solsona, nombrado por el papa Pío XII y por otra parte el cáliz y la patena pertenecen a cuando fue su ordenación en 1929 en el seminario de Tortosa.

La última cesión se producirá mañana en la Basílica del Lledó, donde se entregará una mitra del cardenal.

Al respecto, la familia ha recordado que sigue a la espera de que tanto el consistorio como Diputación den alguna razón de por qué 18 años después, nada se sabe del museo ni de sus intenciones con el patrimonio del cardenal, que por el momento será cedido a aquellas entidades que lo soliciten, con la finalidad de reconocer la trayectoria del cardenal Tarancón.

 3 comentarios
Llenyador
Llenyador
06/05/2013 08:05
¡Que susto!

Sr. Jurista: creo que en vez de leer: "Eloisa está debajo de un almendro de Jardiel Poncela,; ha cogido usted... nada menos que: "Dracula" de Bram Storner. Los burrianeros de sustos no vamos a salir. Lo lleva la "obra", paciencia y barajar...hasta las próximas. lo chocante es que los ladrillos los pusimos nosotros. .

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