6 de junio de 2020 6/6/20

El estigma de la persona con adicción, principal barrera de acceso al tratamiento

El estigma de la persona con adicción, principal barrera de acceso al tratamiento - (foto 1)

    Las adicciones son un problema de salud pública que vienen, casi siempre, acompañadas por el estigma. El estigma es una marca o señal, las personas con problemas de adicción son marcadas y tratadas como diferentes. Por poner un ejemplo, tan solo el 10% de las personas con alcoholismo acuden a tratamiento, y esto está muy relacionado con este estigma social, y este señalamiento. Como no se quiere ser apuntado se evita el reconocimiento y la puesta en tratamiento.

    De estas, y otras cuestiones, se ha hablado hoy en la Unidad Militar de Emergencias en la BASE MILITAR "JAIME I" de Bétera, en una Jornada titulada “Adicciones, un problema con solución”. La jornada ha sido organizada de forma conjunta con la sociedad científica Socidrogalcohol, que ha sido la encargada de traer a tres profesionales del campo de las adicciones: Stella Vicens, psicóloga clínica y presidenta de Socidrogalcohol Comunidad Valenciana, Francisco Pascual, médico y presidente de Socidrogalcohol a nivel nacional y Mireia Pascual, periodista de Socidrogalcohol. El objetivo de la jornada es el de visibilizar un problema de salud que necesita ser desestigmatizado para poder ser tratado, de forma que se puedan prevenir conductas adictivas y tomar conciencia de la enfermedad.

    Para ello, el doctor Pascual ha empezado haciendo un repaso a los conceptos básicos de la adicción como problema de salud, desterrando el concepto de ‘vicio’ o de ‘bajeza moral’ de las personas que la sufren. En segundo lugar, la periodista ha sido la encargada de acercar la realidad de cómo los medios de comunicación contribuyen con las informaciones y las perspectivas que se difunden a la hora de crear un imaginario social poco cercano a la imagen real de las personas con adicción. Y en tercer, y último lugar, Vicens ha hablado del tratamiento como solución al problema y de la aplicación de la entrevista motivacional como método en la consulta.

    La profesional de la comunicación ha explicado que las noticias estigmatizantes contribuyen a crear una imagen de la persona con trastorno adictivo propia de los años 80, cuando en España había una epidemia de heroína. Esta imagen es la de un hombre de unos 40 años de media, falto de higiene, mal vestido, delgado y relacionado con enfermedades de trasmisión: “Por un lado, se invisibiliza a la mujer, cuando todos sabemos que también hay mujeres con trastorno adictivo y, en segundo lugar, se crea un imaginario social poco real, pues esta no es la imagen de las personas que hoy padecen una adicción. Hay muchas personas con una vida aparentemente ‘normalizada’, que no visten mal ni van faltos de higiene, sí tienen familia y casa, y que, sin embargo, sufren la enfermedad”. Los medios de comunicación hacen una distinción clara entre las personas con adicción que son ‘famosas’ y aquellas que son personas ‘de a pie’, ha explicado la periodista en referencia a un estudio realizado por la Fundación Atenea. Las famosas pasan por el proceso adictivo de forma pasajera, no se considera que su drogodependencia sea un estado, se destaca su situación como un desliz entre todas las contribuciones que ha hecho a la sociedad; mientras que una persona de ‘a pie’ presenta adicción como un estado no pasajero, se le culpabiliza por su situación y no se habla de su valentía en la rehabilitación, como sí ocurre con la persona famosa. Esta imagen difundida por los medios de comunicación y el imaginario que se crea en la sociedad hace que las personas tengan una mayor dificultad a la hora de acceder al tratamiento porque no quieren ser señaladas y estigmatizadas, y, por lo tanto, hay muchas personas con la enfermedad que ni tan siquiera llegan a tratamiento por esta enorme barrera.

    Socidrogalcohol tiene una campaña que trabaja para romper el estigma de las personas con adicción desde la propia autoconcepción (autoestigma), pero también por el estigma social y el estigma del propio profesional sanitario.

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