17 de septiembre de 2019 17/9/19

Arturo Brugger: “Nada y todo puede ser tóxico, depende de la dosis, la vía de entrada y las circunstancias”

Arturo Brugger: “Nada y todo puede ser tóxico, depende de la dosis, la vía de entrada y las circunstancias” - (foto 1)
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El catedrático de Farmacología, Arturo Brugger, ha entrado a formar parte como Académico Honorífico de la Real Academia de Medicina de la Comunidad Valenciana con la ponencia “Envenenamientos célebres en la Historia”. En ella ha señalado que “nada y todo puede ser tóxico, depende de la dosis, la vía de entrada y las circunstancias. Por ejemplo el bicarbonato en dosis excesivas es mortal, la regaliz en altas dosis aumenta la presión arterial y disminuye el potasio, o el curare que se utiliza en el Amazonas para cazar, en altas dosis produce parálisis muscular y respiratoria y la muerte”.

En su ponencia ha tenido un especial recuerdo para los primeros toxicólogos españoles Mateo José Buenaventura Orfila (Menorca, 1787-París, 1853) y el valenciano Juan Bautista Peset Aleixandre (Godella, 1886-Paterna, 1941).

En el repaso histórico a los envenenamientos más celebres ha recordado que “a Sócrates se le condena por corrupción de menores y lo ejecutan dándole una copa de cicuta que contiene coniina y produce la parálisis muscular y muerte por asfixia. Cleopatra (69-30 a.J.C) muere por la mordedura de una cobra, Áspid de Cleopatra, que contenía neurotoxina con lecitinasa que disuelve las membranas celulares. Claudio (54 d.J.C) muere intoxicado por una seta venenosa, la Amanita Phalloides. Murió a los tres días de ingerirla, pero si antes de pasar 24 horas se le hubiera administrado un fármaco de la cerveza hubiera sobrevivido”.

En este sentido ha explicado que “en el Imperio Romano además de la cicuta se introdujeron otros venenos muy activos como el acónito del que es suficiente sólo 2 mg para producir la muerte. Este veneno tan potente se utilizó como arma ejecutoria por el Consejo de los diez en Venecia (1310-1797). El cianuro con más fama que potencia, se necesita mucha cantidad para envenenar a una persona. Con cianuro se envenenó a Rasputin (1869-1916) aunque realmente murió no por el veneno ni porque fuera tiroteado sino por caerse al río una vez herido de bala. Según la autopsia murió ahogado. El cianuro también se empleaba en las cámaras de gas”.

Brugger también ha hecho referencia a un capítulo especialmente oscuro de la Historia “la del bioquímico Grigori Moissevich Mairanovsky (1899-1964), también conocido como el Mengele ruso o doctor veneno que ensayaba sus dosis en prisioneros y disidentes del régimen de Lenin y Stalin. Su objetivo fue conseguir un veneno rápido, sin caracteres organolépticos e indetectable “postmortem” de tal modo que parecía que morían por paro cardiaco. Otro espisodio oscuro por no haberse esclarecido es el del supuesto suicidio de Marilyn Monroe (1926-1962) cuya tesis es bastante endeble porque se le encontró en el recto grandes dosis de Nembutal lo que hace bastante probable que se lo administraran”.

De la época más reciente el Dr. Arturo Brugger ha resaltado “en 2002 la tragedia en el teatro Dubrovka que fue asaltado por un grupo armado checheno y que comandos de las fuerzas especiales bombearon por los conductos de ventilación un gas paralizante desconocido que provocó la muerte de 29 terroristas y 128 espectadores. Otro caso llamativo fue el del ex-coronel del servicio secreto ruso Alexander Litvinenko y crítico con el régimen ruso que agonizó durante tres semanas hasta su fallecimiento en 2006 por envenenamiento de Polonio 210”.

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