24 de septiembre de 2020 24/9/20

Expertos de La Ribera advierten de que la vuelta al colegio puede provocar apatía e irritabilidad en los niños

  • Los pediatras aseguran que es consecuencia de un malestar pasajero y no representa ningún problema de salud

  • Los pequeños suelen imitar el estado de ánimo de los adultos, por lo que es importante evitar, por parte de los padres, los comentarios negativos sobre el fin de las vacaciones o la vuelta al trabajo

Al igual que en el caso de los adultos, los niños pueden generar sentimientos de apatía e irritabilidad al regresar a la rutina diaria tras las vacaciones. Así, es frecuente que durante los primeros días de colegio, los pequeños se muestren reticentes a la hora de hacer los deberes o de levantarse por la mañana, o incluso se nieguen a acudir a clase.

Si bien se trata de un malestar pasajero que afecta a los niños en los primeros días de clase y que no se traduce en ningún problema de salud, la prevención es la mejor pauta para evitar a los niños estos sentimientos o paliarlos en la medida de lo posible.

Así, es importante que los días previos al final de las vacaciones, los niños vayan adaptando su horario con el fin de habituarse paulatinamente al que tendrán durante el curso escolar. De esta forma, por ejemplo, puede ser útil levantar a los niños en los días anteriores al primer día de colegio cada día un poco más temprano, de manera que el primer día de clase no experimenten un cambio brusco.

Asimismo, a la hora del regreso a casa desde el colegio, hay que establecer una rutina y realizar las cosas en el mismo orden, evitando poner a los niños a estudiar según lleguen de la escuela; es importante darles un tiempo de relax para que se distraigan y después comenzar las tareas todas las tardes a la misma hora. En este sentido, conviene repartir las actividades extraescolares, no sobrecargando mucho al niño y dedicando un espacio de su tiempo libre para la realización de alguna actividad física y deportiva.

Otra de las medidas que pueden adoptar los padres es la de inculcar a los niños entusiasmo por el inicio de la nueva etapa. Los pequeños suelen imitar el estado de ánimo de los adultos, por lo que es importante evitar, por parte de los padres, los comentarios negativos sobre el fin de las vacaciones o la vuelta al trabajo. Por el contrario, los padres deben transmitir a sus hijos emoción por el reencuentro con los compañeros del colegio y entusiasmo por este cambio de rutina, haciéndoles ver que la vuelta al colegio es un aliciente y no un trauma o un motivo de angustia.

Otros aspectos a tener en cuenta
Asimismo, la vuelta al colegio implica otros aspectos para la salud de los niños que hay que tener en cuenta. Así, es importante vigilar el peso de las mochilas de los niños con el fin de evitar dolores de espalda o problemas mayores.

Utilizar mochilas de dos asas, no llevar la mochila en un solo hombro y evitar sobrecargas, sin superar nunca el 15% del peso del niño y llenando la mochila de dentro hacia fuera, colocando lo más pesado y plano pegado a la espalda y aprovechando todos los compartimentos para organizar los materiales, son los mejores consejos a la hora de evitar estos problemas.

Por otra parte, no hay que olvidar que con el comienzo de la época escolar suelen reaparecer las infestaciones por piojos en la población infantil. Ello se produce a pesar de que, en la mayoría de los casos, los niños mantienen una higiene correcta, ya que este tipo de insectos prefieren vivir en la piel limpia.

La infección por piojos se da sobre todo en niños de 6 a 10 años, especialmente en aquellos que tienen una longitud de pelo mediana.

En caso de que un niño presente piojos, los padres deben comunicarlo inmediatamente al colegio. Los compañeros, los parientes y las personas que hayan tenido contacto estrecho con un niño parasitado, deben ser examinados minuciosamente. En el mercado existe un grupo de sustancias capaces de matar estos insectos de forma efectiva. Se trata de auténticos medicamentos, por lo que las normas de utilización se deben respetar al máximo. Tras el tratamiento, se deben eliminar cuidadosamente las liendres y los piojos muertos mediante un escrupuloso lavado de pelo y la utilización de peines especiales o liendreras.

Asimismo, las ropas deben lavarse en la lavadora con agua caliente y secarlas, cuando sea posible, a temperatura elevada. Los peines y los otros utensilios deben sumergirse durante media hora en una solución insecticida. Por último, hay que pasar concienzudamente el aspirador por toda la habitación de la persona parasitada.

Por último, es importante aprovechar esta época para retomar o continuar los estilos de vida saludable; la salud bucodental, evitando las chucherías y recordando el uso del cepillo de dientes después de cada comida, y la alimentación saludable, cubriendo o equilibrando con los desayunos, meriendas y cenas los menús del colegio y evitando la bollería industrial o casera, los refrescos azucarados y los embutidos. Todo ello acompañado de un hábito de ejercicio físico hará que desarrollemos un nivel de salud mayor.

Contemplar estos consejos de los expertos del Hospital Universitario de La Ribera hará más llevadera la vuelta al colegio de los más pequeños.

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