Desaparecen las ruinas del pavoroso incendio de Almassora con la vista puesta en otra nave repleta de textil abandonado
Cinco meses después, ya no queda rastro del infierno, mientras el consistorio pide la retirada de las toneladas de material en una segunda nave a escasos metros
Paredes tumbada, una nave en ruinas, toneladas de desechos y un escenario de guerra: este era el panorama que se vivía en el polígono Vía Europa tras el grave incendio industrial de la nave repleta de fajos de textil de Almassora. Cinco meses después, la parcela de la nave siniestrada presenta ya una nueva imagen al desaparecer todo este escenario que parecía sacado de una película.
Las labores de limpieza y desescombro han avanzado en las últimas semanas hasta dejar el solar despejado, poniendo fin a una imagen que recordó a aquellas complicadas jornadas y a la incertidumbre que se vivió por momentos por la humareda y los desechos dejados.
El fuego, que se declaró en el interior de una nave de del polígono Vía Europa en la que se almacenaban toneladas de fajos de textil amontonados, lo que generó una intensa columna de humo y obligó a desplegar un amplio dispositivo de seguridad y bomberos. El incendio, extinguido tras días de trabajo sin descanso, dejó a su paso importantes daños materiales y preocupación entre los vecinos de las poblaciones cercanas por el humo como Vila-real.
Tras el desastre quedó la nave con la tapia hundida en numerosos puntos y los desechos en el interior, por lo que el consistorio ordenó la ejecución inmediata de la limpieza de la parcela para evitar riesgos derivados de los restos calcinados y garantizar la seguridad en el entorno industrial. Además, se ha ordenado la demolición del muro que presentaba riesgo de derrumbe y la construcción de un nuevo muro.
La imagen actual, con el solar ya despejado, simboliza un avance en la recuperación de la zona tras aquel episodio que puso de relieve la peligrosidad del almacenamiento irregular de materiales contaminantes.
La vista puesta en una segunda nave llena de textil
Y es que, meses antes, la Guardia Civil había descubierto en varias naves del municipio hasta 7.000 toneladas de textil traídas de toda Europa para su reciclaje. Sin embargo, su destino fue el apilamiento en naves que el responsable alquilaba para luego desaparecer, con lo que los propietarios se encontraron con sus naves repletas de estos materiales hasta los topes, temiendo un elevado coste para su retirada y tratamiento.
Así, llena por completo, ardió esta nave donde se ubicaban los antiguos Desguaces Favasa, mientras que una segunda nave sigue repleta de fardos de textil: la de la antigua fábrica de cerámicas Terracota, en el polígono Ramonet, a solo unos cientos de metros de la anterior.
En este caso, el Ayuntamiento explica a elperiodic.com que ya se han remitido al propietario los requerimientos oportunos para que también retire el material apilado, ante el riesgo que supone este material almacenado.















