4 de diciembre de 2020 4/12/20

1.450 jóvenes de América, Magreb y Oriente Medio se forman con las ONGs apoyadas desde el Consell

  • Paz y Desarrollo, Itaka-Escolapios, Fundación Amigó, IUVE y el Institut Valencià de Conservació i Restauració de Béns Culturals imparten talleres ocupacionales

  • Las acciones se desarrollan en Guatemala, Colombia, República Dominicana, Marruecos y territorios Palestinos ocupados

  • El Consell ha invertido cerca de un millón de euros

La cooperación valenciana trabaja en países como Guatemala, Marruecos, República Dominicana y territorios Palestinos ocupados, creando talleres ocupacionales sobre empresas, turismo, cocina, orientación laboral, informática o animación de tiempo libre, y aumentando las oportunidades de encontrar trabajo de la juventud local. “Formando técnica y profesionalmente a los y las más jóvenes”, explica el conseller de Solidaridad y Ciudadanía, Rafael Blasco, “se amplían sus oportunidades de integración social y laboral, y se contribuye al desarrollo de sus propias comunidades”.

Lo hace, por ejemplo, a través de Paz y Desarrollo, Itaka-Escolapios, Fundación Amigó, IUVE y el Institut Valencià de Conservació i Restauració de Béns Culturals. Así, la ONGD Paz y Desarrollo está presente en Guatemala, donde trabaja en la mejora del Instituto Técnico Maya en Recursos Naturales de la Región del Quiché, para dar formación empresarial a más de un centenar de jóvenes procedentes de municipios rurales. Son jóvenes, de entre 15 y 22 años, que han dejado de estudiar por alguna razón y que manifiestan interés en torno al fomento del espíritu empresarial. Gracias a la subvención de la Generalitat, se está construyendo un módulo de aulas, se está formando a los y las docentes y se prevé que, para el final del proyecto, se hayan creado, al menos, cinco empresas asociativas de jóvenes. Según explican desde la entidad, aumentando sus capacidades y formación, “contribuimos a crear las condiciones y capacidades básicas para que las y los jóvenes sean el motor de desarrollo de sus comunidades”.

En Colombia, la Fundación Amigó está trabajando en la zona de Antioquia, uno de los departamentos más pobres del país, donde se sitúa la “Escuela Técnica Fundación Universitaria Luis Amigó”, creada también con colaboración de la Generalitat en mayo de 2008. Con la aportación realizada en 2009 se están finalizando algunas instalaciones del centro, como la cocina semi-industrial y un punto de venta que servirán como práctica para los estudiantes, y se abrirá un nuevo programa de desarrollo infantil, además de ampliar las plazas de los estudios de gastronomía, guía y orientación de viajes.

La Fundación Itaka-Escolapios trabaja en la Escuela de San Eduardo, en la ciudad dominicana de La Romana, desde 1987. Se trata del único Liceo popular de la zona. Da clases a unos 300 alumnos y alumnas al año y supone un punto de dinamización social, cultural y deportiva del barrio. El centro imparte educación básica, y, desde 2003, también bachillerato técnico; pero las instalaciones se han quedado anticuadas y son insuficientes, sobretodo para las asignaturas prácticas, tan necesarias para los y las estudiantes de este bachiller. La subvención del Consell se empleará en la construcción de una nueva planta, dotada con dos talleres, un aula de audiovisuales y una zona administrativa.

Por su parte, el Institut Valencià de Conservació i Restauració de Béns Culturals está desarrollando en Marruecos un proyecto de formación y capacitación a jóvenes sin estudios superiores ni empleo estable en la técnica tradicional de adobe de los pueblos bereberes. Los alumnos y alumnas reciben formación teórica y práctica “sobre la técnica tradicional del uso del adobe como técnica constructiva, la elaboración de morteros y bajorelieves característicos de los pueblos bereberes del sur de Marruecos, sus problemas de conservación y procesos de restauración”, tal como explica la directora del Institut, Carmen Pérez. Se trata de una formación que contribuirá a ampliar sus posibilidades de empleabilidad, en una zona declarada Patrimonio de la Humanidad gracias al valor de estas construcciones.

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