La Mare de Déu de Gràcia ha sido la verdadera protagonista de la primera tarde de las fiestas que la ciudad de Vila-real celebra en su honor todos los meses de septiembre. El traslado de la imagen de la ‘moreneta’ desde el ermitorio hasta la iglesia Arciprestal se ha convertido en un acto multitudinario donde las peñas, las autoridades políticas, las asociaciones culturales y religiosas, y los vecinos de Vila-real no se han querido perder. En el ambiente, todo el mundo era consciente de la efeméride que se celebra en este 2007, y es que son ya 250 años desde que, por primera vez, las gentes de la localidad decidieron ‘bajar’ a la patrona y organizar una serie de actos en su honor.
La Coronación que se ha previsto para no olvidar, precisamente, este aniversario, va a marcar toda la semana de las fiestas. De hecho, esta tarde ha sido el obispo de la diócesis de Segorbe-Castellón, Casimiro López Llorente, quien ha presidido la recepción de la Mare de Déu de Gràcia y la procesión del traslado hasta los Carmelitas, y posteriormente la iglesia Mayor. El acto de la Crida a la Festa ha corrido a cargo de mossén Guillermo Sanchis, párroco del Ermitorio, quien ha centrado el discurso que ha realizado desde el balcón del Ayuntamiento en la figura de la Virgen.
En cuanto han finalizado las palabras de mossén se ha procedido a la ofrenda de flores que las peñas y los colectivos de Vila-real han realizado por la avenida la Murà, la plaza mossén Ballester, la calle Sangre y Sant Roc, para finalizar en la Arciprestal, donde aguardaba la patrona. El recorrido ha sido emotivo e intenso, y una de las notas que lo han marcado ha sido la asistencia de miles y miles de vila-realenses.
La noche del primer día de fiestas va a estar marcada por la inauguración de la nueva edición del Festival Internacional de Danzas que, por primera vez, tendrá lugar en la plaza de Sant Pasqual a partir de las 23.00 horas.