El Mesón del Vino y la Fira de la Tapa de Vila-real han abierto ya sus puertas tras la visita de la reina de las fiestas, Ainhoa Almela, y sus seis damas de honor. Como marca la tradición, justo con las autoridades locales, se encargaron de marcar el pistoletazo de salida de esta nueva semana que la ciudad celebra en honor de la Mare de Déu de Gràcia. La gente de las peñas no faltó a la cita, y hay que resaltar la alta participación durante esta primera jornada en el mesón que vuelve a ubicarse en la plaza del Labrador. Además, este año, la escultura de Llorens Poy está resguardada por una valla tras las obras de mejora que se han hecho durante los últimos meses.
El alcalde, Juan José Rubert, ha pedido que la gente de la fiesta tenga en cuenta las normas de comportamiento “imprescindibles para que todo vaya como debería, sin ningún incidente”. Además, también ha aprovechado estos momentos para solicitar “un poco de paciencia a todos los vecinos que se van a ver afectados por la instalación de las casetas. Todo el mundo sabe que no es cómodo tener cerca o el mesón o la Tapa, pero hay que ser solidarios”. De todos modos, hay que resaltar que desde que los puestos del Vino están en el Labrador las quejas vecinales han descendido considerablemente.