La devoción hacia la Mare de Déu de Gràcia ha marcado la tercera jornada de las fiestas que los villarrealenses celebran en honor a su patrona.
La multitudinaria misa que se ha celebrado por la tarde en la iglesia Arciprestal ha estado seguida por la procesión que, debido a las obras de construcción del aparcamiento subterráneo en la plaza Major, ha tenido que modificar su tradicional recorrido para discurrir por las calles Sant Roc, Comte Albay, Plaça de la Vila, Major Sant Jaume, Bayarri, Raval de Sant Pasqual, Plaça de Sant Pasqual y Mare de Déu de Gràcia para regresar a la iglesia Arciprestal pasando, de nuevo, por Bayarri y Sant Roc.
Cientos de fieles, así como miembros de entidades socio-religiosas de la ciudad han participado en el desfile religioso en el que, además de la imagen de la Mare de Déu de Gràcia, también ha estado presente la figura de Sant Pasqual.
Las autoridades civiles y festivas, encabezadas por el alcalde, Manuel Vilanova; y la reina de las fiestas del 2006, Lina Granell, cerraban la procesión. Tras ellos, la banda Unión Musical La Lira hacía sonar los acordes de acompañamiento a uno de los eventos religiosos que los ciudadanos de Vila-real ofrecen a su patrona.
Cabe destacar que estas fiestas son el preámbulo de todo un año de celebraciones en torno a la conmemoración del 250º aniversario del voto perpétuo que ofreció la ciudad a su patrona y que concluirá, con toda seguridad, con la coronación canónica de la Mare de Déu de Gràcia en los festejos de septiembre del próximo año.