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ENTREVISTA

Vicent Sarriá: “Se han sentado las bases del nuevo modelo urbanístico en Valencia”

Vicent Sarriá: “Se han sentado las bases del nuevo modelo urbanístico en Valencia”
  • La rehabilitación del barrio del Cabanyal, la unión de Natzaret con la ciudad o la protección de la huerta, son algunos de los planes que el concejal de Urbanismo está impulsando en la capital del Turia

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Una ciudad paralizada a nivel urbanístico. Así define Vicent Sarriá el mapa que se encontró al llegar al área de Urbanismo hace más de año y medio. El conflicto del Cabanyal, el olvido de Natzaret, la situación del Parque Central o el "abandono" de muchos barrios periféricos, son algunos de los problemas que el concejal socialista ha abordado con urgencia desde su área.

Vicent Sarriá ha atendido a elperiodic.com para analizar el pasado, el presente y el futuro urbanístico de la ciudad.

Su área es una de las que más retos ha tenido que afrontar en esta legislatura, ¿Qué mapa se encontraron al llegar al gobierno?

Independientemente de las diferencias ideológicas con el anterior gobierno municipal lo que nos encontramos no fue una gran sorpresa porque sabíamos que la ciudad vivía desde hace tiempo una absoluta parálisis. En el aspecto urbanístico, que se vio agravado por la crisis, había un problema de gestión en el modelo de ciudad y otro de inacción en algunos aspectos claves. Además nos encontramos un Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que planteaba un modelo de ciudad insostenible, obsoleto y que suponía la ocupación de alrededor de 800 hectáreas de huerta; Nos encontramos una ciudad en la que no se concedían licencias de obras y con más de 35 Programas de Actuación Integrada (PAIs) paralizados.

¿Y por dónde había que empezar? ¿Qué hoja de ruta diseñaron?

Lo que tuvimos desde el primer momento claro, y así lo quisimos solemnizar en el primer pleno municipal, era la cuestión del Cabanyal. Nos pusimos a elaborar una estrategia de forma integral ya que no era solo un tema urbanístico sino también económico y social. Había cuestiones que tenían que ver con un nuevo planeamiento urbanístico, que previsiblemente estará finalizado al acabar la legislatura, pero previamente había que realizar unas normas urbanísticas transitorias que permitieran actuar, conceder licencias y poner en marcha proyectos de inversión. Además tenemos más de 600 propiedades públicas en el barrio que habían sido compradas para ser derribadas.

Recientemente ha comenzado esa metamorfosis en el barrio y será sin duda algo que marque esta legislatura. ¿Qué significado tiene para este equipo de gobierno?

Es verdad que nos hubiera gustado que las cosas hubieran ido más aprisa pero el barrio va a recibir en los próximos años directamente más de 60 millones de euros de inversión, algo impensable en ningún barrio de valencia. Yo creo que en poco tiempo el Cabanyal pasará de ser un barrio degradado a ser uno de los mejores de Valencia y de hecho es percibido así por inversores y por los propios vecinos. Aun así hay determinados problemas relacionados con conflictos generados por la anterior etapa que no se erradican en una mañana y por eso quisimos hacer esa estrategia integral.

También se marcaron otros retos en el área de Urbanismo.

Sí. Desde el punto de vista de modelo de ciudad había que cambiar totalmente el proceso de revisión del PGOU ya que el PP lo había orientado a un modelo de crecimiento que no se justificaba. Nosotros hemos renunciado a todos los crecimientos salvo aquellos que tenían razones justificadas como Benimámet o Nazaret. Tras 25 años se necesita una adaptación a los nuevos tiempos. Era preciso revisarlo en el tema de las dotaciones, la movilidad, los tapones urbanísticos y todo eso lo estamos haciendo a través de la revisión pormenorizada que va en paralelo a de la revisión estructural. Todos estos procesos no son de hoy para mañana y queremos llevarlos a cabo con una participación pública previa.

Recientemente se ha logrado un acuerdo histórico con el Puerto de Valencia que pretende recuperar el barrio de Natzaret. ¿Se salda así la deuda con los vecinos?

La deuda se tenía con el barrio desde el año 86 cuando se aprobó la ampliación del Puerto que supuso que Natzaret perdiera su salida al mar y la playa. Además en los últimos años no había habido una buena comunicación con el Puerto, que fue en muchos casos prepotente respecto a la ciudad, y por eso quisimos solucionar esa situación. Eso se ha saldado después de un año de negociaciones y obviamente ha habido un cambio de actitud por parte de la Autoridad Portuaria que ha sido sensible a nuestras demandas. Queremos que la interacción puerto-ciudad sea lo mas amplia posible, que se minimicen las afecciones que la actividad portuaria tenga para Naztaret y que el problema se convierta en una oportunidad para el barrio. Además se ha establecido un final digno para el Jardín del Turia, equivalente a lo que es el Parque de Cabecera.

¿Qué valoración hace de este año y medio al frente del área de Urbanismo?

Mentiría si dijera que estoy enteramente satisfecho. Siempre tienes la sensación de que te hubiera gustado ir mucho mas rápido pero creo que hemos sentado las bases de un cambio de orientación sólido. La revisión del planeamiento de la ciudad ya está en marcha y a lo largo de la legislatura se verán los resultados en muchos ámbitos. Estoy muy satisfecho por la puesta en marcha del plan de protección de la huerta, hemos desbloqueado ámbitos de gestión de ciudad que llevaban años paralizados como en Malilla Sur, en Quatre Carreres así como algunos tapones históricos. Teníamos más de 35 programas de actuación por desarrollar y había zonas enteras de la ciudad que estaban en un estado lamentable. Obviamente quedan muchas por desembozar pero si ahora vas a Quatre Carrerres o la zona de la Fuente de San Luis ves que las calles están organizadas. Además tenemos varias actuaciones que verán la luz en poco tiempo y que resuelven cuestiones incomprensibles para los vecinos.

¿Como por ejemplo?

El famoso agujero de la vergüenza en Orriols que estamos tramitando en estos momentos y que permitirá abrir una calle que llevaba años pendiente. También cuestiones relacionadas con el patrimonio desde la rehabilitación de la Ceramo, la aceitera de Marxalenes, la Harinera, San Vicent de la Roqueta... La lista es importante. Además el año pasado invertimos 15 millones de euros en obras de asfaltado, pavimento, ampliación de aceras que llevaban años abandonados como en San Isidro o San Marcelino.

¿Y cuál es el futuro urbanístico que le gustaría para Valencia al final de esta legislatura?

Queremos apostar por una ciudad que rellene sus vacíos urbanos, que sea más equilibrada, que supla las carencias dotacionales de barrios que han estado abandonados, que se resuelva antes de finalizar esta legislatura el conflicto del Parque Central, que es el muro de Berlín de la ciudad de Valencia, que las actuaciones en el barrio de Natzaret hayan comenzado y también en los barrios abandonados.

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