El ahogamiento supone el accidente, en el medio acuático, más grave de los que podemos encontrar en época estival. Además demuestra la ineficacia de las medidas informativas y de prevención presentes en la playa, pese a la incuestionable labor del equipo mustidisciplinar de socorrismo, que incluye la intervención profesional de un Enfermero.
Analicemos la naturaleza, las fases, el tratamiento y la prevención frente a este incidente;
Concepto
El ahoganiento, o asfixia por sumersión supone el impedimento del paso del aire a través de las vías respiratorias a causa de la inmersión del cuerpo en el agua.
Fases
Las fases del ahogamiento tienen un comportamiento similar a muchas otras fisiopatologías, en la que en un primer momento el organismo pone en marcha mecanismos que dificulten o compensen el peligro que le acecha, hasta que estos mecanismos, por persistencia del estímulo agresor, claudican y se deterioran las funciones vitales.
Tratamiento
Suponiendo la peor de las situaciones en la que la víctima se encuentre en estado de insconscia y sin signos de respiración normal, se deberá iniciar las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), siguiendo las directrices del Comité Internacional de Reanimación (ILCOR) aprobados en 2005, en la que la cadencia de compresiones torácicas y ventilaciones debe ser de 30:2, y en este caso, debido al ahogamiento, se deberá iniciar el protocolo con 5 ventilaciones de rescate.
Prevención
- Como medida principal, siempre será recomendable realizar el baño en zonas vigiladas por equipos de socorrismo.
- Si no se dominan las técnicas de natación, se recomienda no realizar baños en zonas que cubran por encima de la cintura, porque en zonas más profundas y ante corriendes de gran intensidad es más dificultoso la salida del agua.
- No introducirse bruscamente en el agua para evitar el shock termodiferencial, hidrocución o corte de digestión, que se produce por la diferencia entre la temperatura corporal y la del agua. Cuanto mayor es la diferecia, mayores posibilidades hay de debilitamiento o interrupción de las funciones vitales.
- No se debe zambullirse al agua de cabeza en lugares cuyo fondo no conocemos. Puede haber poca profundidad, piedras o rocas que pueden provocar la pérdida del conocimiento y el consecuente ahogamiento.
Además tendremos en cuenta, especialmente que se debe salir inmediatamente del agua si se percibe algunos de los siguientes síntomas:
- Escalofríos persistentes.
- Calambres musculares o dolores articulares.
- Sensación de fatiga, dolor de cabeza o pinchazos en la nuca.
- Picores en el abdomen, en brazos o en piernas.
- Sensación de vértigo, mareo o zumbidos en los oídos (acúfenos).
- Visión borrosa.