-El cine español :: Con todos mis respetos :: elperiodic.com

Esta web utiliza 'cookies' propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia y servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las 'cookies'. Sin embargo, puedes cambiar la configuración de 'cookies' en cualquier momento.
Acepto     Más información
rss facebook twitter Canal elperiodic.com youtube  lasprovincias.es
Sábado 25 de octubre de 2014 |
google
elperiodic.com
Edición Comunidad Valenciana
Columna de opinión
Con todos mis respetos
Con todos mis respetos
Por Santiago Ríos
Añadir "Con todos mis respetos" a mi lector RSS

El cine español

07/09/2011
8 comentarios
recomendar
a mis favoritos
disminuir letra
aumentar letra
comentar

De siempre, he considerado una memez que se adhiera la cultura a unas siglas políticas. Una cosa son las personas que libremente pueden expresar sus ideas políticas y otra la creación que surge de sus cerebros inteligentes.

El desconocimiento de las materias, por parte de los comunicadores, hace que se oigan desafortunadas expresiones, como la de decir que un libro, una pintura, un disco, una escultura, etc., es de derechas o de izquierdas.

Llevo tiempo escuchando a directores y actores, haciéndose las víctimas expiatorias de lo que le está pasando al cine español, implorando más ayudas ante la falta de espectadores para sus películas.

Leo en la prensa diaria a Pedro Almodóvar, (excelente director de cine aunque no he conseguido terminar de ver ninguna de sus películas, lo cual no me impide reconocer que le admiro, porque ha conseguido hacer lo que verdaderamente le gusta y satisface), diciendo que “Hay que estar temerosos ante la llegada de la derecha”.

Posiblemente haya querido advertir a sus colegas “de la ceja” que se les está acabando el chollo de las subvenciones “a fondo perdido” que han estado percibiendo, para la realización de películas de “difícil” calidad que no han calado en el público, lo que ha supuesto un fracaso económico para las salas de proyección.

Pero lo que más ha desmontado mis estructuras, han sido las declaraciones de otro director, Vicente Aranda, al afirmar con contundencia que “la derecha española se niega a ver cine español”.

¿No serán los espectadores españoles, los que se niegan a ver cine español? ¿Qué en España, solo van a los cines los que votan a la derecha? El bueno de Vicente Aranda a perdido uno de los conceptos básicos de la economía moderna: “No hay que fabricar lo que uno quiere vender, si no lo que la gente quiere comprar”.

Recuerdo mis años de juventud, cuando ir al cine los fines de semana, se convertía en toda una odisea. Independientemente de la calidad de las películas, había que reservar las entradas o te arriesgabas a no poder asistir a una de las funciones programadas.

Entonces también había TV y solo un canal, con películas, teatro, toros y futbol que no restaban espectadores al cine. Pero también había grandes directores españoles que ofrecían productos apetecibles al consumidor que sabía lo que quería ver.

¿No será que tenemos una hornada de profesionales que no han sabido expresar en sus obras, lo que demanda el pueblo español? ¿No estará el espectador saciado de sexo, violencia, recuerdos a la guerra civil y terror nauseabundo?

Fue el filósofo y escritor español Miguel de Unamuno, quien selló la frase de que “el progreso consiste en renovarse”. Luego el pueblo hizo suyo el refrán de “renovarse o morir”, lo que implica la saludable necesidad de avivar cambios, quizás para no caer en la monotonía.

Directores como Luis Lucia, José Luis Sáez de Heredia, Ignacio F. Iquino, Juan de Orduña, Ramón Torrado, Rovira-Beleta, Rafael Gil, Mario Camus, Florián Rey, Gonzalo Delgrás, José Mª Castellví, Eduardo García Maroto, Pedro Lazaga, José Mª Elorrieta, Luis Cesar Amadori, Luis Marquina, Benito Perojo, otros muchos que me dejo y hasta el mismísimo Luis García Berlanga, supieron dar en cada momento lo que la audiencia les demandó.

       

     

     

     

     

     

¿Qué no sabían hacer otro tipo de cine? Por supuesto que sí y cuando se buscaron sus apoyos económicos, en producciones privadas y a veces propias, así lo realizaron, dejando auténticas obras de arte.

Algunos recordarán aquellas salas llamadas de “arte y ensayo”, donde se proyectaban ese tipo de cine, donde la alta calidad superaba al número de espectadores.

Los directores actuales, más preparados académicamente que los anteriores, a mi parecer, carecen en su mayoría de realidad comercial. Por supuesto que tiene más valor artístico el denominado cine de autor, pero la no aceptación por parte del mercado consumidor ha demostrado su no rentabilidad.

Si quieren insistir en ese tipo de cine me parece magnífico, pero lo que no admito es que se tenga que subvencionar con mis impuestos, los proyectos de unas selectas minorías, al amparo de unas siglas políticas. Que busquen el dinero por otras fuentes, como ocurre en los EEUU con el cine independiente o en la India con las superproducciones de Bolliwood, pero que no achaquen a los partidos políticos sus éxitos o fracasos.

Considero que falta imaginación, todo ello como consecuencia de un período de vacas gordas, donde todo valía si ensalzaba los valores de los ganadores y pisoteaba las virtudes de los vencidos.

No fueron tan opacos en la productora Chamartín, cuando en 1955 contrataron al húngaro Ladislao Vajda, para dirigir la película “Marcelino pan y vino”. Un producto netamente español que sin ser una obra maestra, recaudó muchísimo más de lo imaginablemente esperado.

Ahora entiendo al respetado y admirado Albert Boadella, director teatral, cuando afirma que “El despilfarro de la Administración en el arte, ha durado mucho”. Un agujero por el que se han escapado durante años, indeterminados millones de euros, como compensación a compromisos oficiales, con determinados y concretos sectores del mundo artístico, amamantados por un insostenible modelo clientelar que ha amenazado muy seriamente, el verdadero talento y la cultura del país.

Y es que seguimos sin saber distinguir, las churras de las merinas.

Más artículos de Con todos mis respetos
Comparta este artículo
  • Currently 3.08/5
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
Puntuación: 3.1/5
Listado de comentarios

Si deseas registrar tu nombre e imagen en los comentarios haz
click aquí
 
JP
A Vigorhumus
No sienta la discrepancia, que no es malo no ir uniformados como íbamos de pequeños.
Ud. hace una excepción:el sector cientifico y las mismas razones para dejarlo aparte me sirven a mi hasta para defender cualquier otro sector amenazado como p.e. nuestras nueces (feas, pq, negras, de pq tirada ...y buenisimas) en contra de las nueces de California (bonitas, blancas, gordas, con una tirada muy alta ... y malisimas por insipidas).
Las subvenciones pueden ser desgravaciones, apoyo publicitario.etc.

Me habla de naranjas. Imaginese lo contrario: las no ayudas ¿lo ve? La buenisima navel y la excelente clementina del terreno acaban desapareciendo hallando en ese estado su injusto"acomodo" por falta de encontrar hueco en un mercado nada justo.

Hay muchas subvenciones a las empresas españolas via desgravaciones que consiguen bajar el impuesto de sociedades a la mitad y ud. curiosamente no lo cita.
(No estoy diciendo que yo este en contra de esas ayudas.)
Enviado el 13/09/2011    
 
Juanma
Sí hay cultura de derechas y de izquierdas
Es evidente que en el cine, como en la cultura en general, hay derechas e izquierdas y una serie de personalidades universales de nuestro cine tienen todo el derecho del mundo a manifestar que un gobierno de la derecha se moverá en la direccion de diezmar la ayuda a la cultura.
No debeiera ser pero esa es la realidad, mal que le pese al auor del articulo.
Hay demasiada polita en todo y la gente de derechas suele decir que "no debe de meterse la politica por el medio" cuando se mete en la direccion que ellos no comparten.
Enviado el 11/09/2011    
 
Vigorhumus
Sr. Rios
Touché. Saludos
Enviado el 10/09/2011    
 
Flamingo
El Fenómeno
La competencia de la TV y de internet son abrumadoras. Al cine le sucede lo que a las joterías en su lucha con los "juegos virtuales", a la larga llevan las de perder. Los productores en su búsqueda de las mayores ganancias posibles confunden lo repulsivo -estilo Benetton- con lo fantástico o lo genial. Lo genial se oculta las más veces tras una apariencia intrascendente o tras una idea sencilla, siempre que el actor tenga el talento de conectar con el público. ¿Cabe idea más sencilla que la de meter un gol con la nariz? Pues el talento de Fernando Fernán Gómez la convirtió en millones de carcajadas y un éxito en toda regla; otro tanto se podría decir a Charlie Rivel subiéndose a una silla: Yo me moría de risa, porque lo que estaba viendo, era genial...sin política ni sbvenciones.
Enviado el 08/09/2011    
 
JP
Sin discrepancia no hay debate, ni verdad
Yo sí creo q desde el Estado sí deben darse subvenciones, con mesura, a las peliculas españolas para que exista un cine español de hable de temas nuestros y no esté en las manos de las grandes distribuidoras que nos endosan lo que quieren (tambien su cultura, su moda y sus valores).
Del mismo modo creo que debe apoyar el Estado la edición de libros p.e. de gastronomia local para que no quede en olvido lo nuestro y acabemos todos tomando perritos calientes con cocacola.
Del mismo modo que se debe subvencionar el folklore y las fallas, las bandas de musica o la agricultura.
En cuanto al principio de que "No hay que fabricar..." , es un principio en el que nunca he creido. El mercado no me vende lo que yo quiero comprar sino que me induce a comprar con sus poderos medios lo que fabrica.
Nadie pediria platanos moteados, ni una renta vitalicia, ni una hipoteca inversa, ni participaciones preferentes de la CAM, ni... si no fueramos inducidos a hacerlo, ¡pero claro libremente!
Enviado el 07/09/2011    
 
paco planelles
Marcelino
Apreciado Santiago, jamás sentí la presencia de Dios tam cerca como en el dialogo de Marcelio y el Cristo, ni una muerte tan dulce.
A jp, Joan deja espacio para la discrepancias,
Un abrazo
Enviado el 08/09/2011    
 
Vigorhumus
Sr. JP
Lo siento pero una vez más estoy en desacuerdo con sus opiniones y le aseguro que no es manía persecutoria. Simplemento tenemos diferentes puntos de vista.
Si exceptuamos el sector científico no hay nada peor para la creatividad o el ingenio que la simple subvención. Cuando un sector está sistemáticamente subvencionado simplemente se acomoda a ello pues sus problemas, economicos en este caso, dejan de serlo. Y el acomodo es el enemigo de la calidad.
Imaginese que la U.E. subvencionase todas nuestras exportaciones de naranjas, donando a fondo perdido una cantidad determinada por kilo exportado. Al final prevalecería el volumen sobre la calidad. La consecuencia de ello sería que con el tiempo los mercados perderían confianza en nuestras naranjas y dejarían de consumirlas. Parece como si estuvieramos hablando del cine español.
Sr. Rios espero no me tome a mal que le sugiera que corrija su frase: El bueno de Vicente Aranda "a" perdido...
puesto que Vd. escribe Vd. demasiado bien.
Enviado el 09/09/2011    
 
Santiago Ríos
A Vigorhumus
Tiene Vd. razón y agradezco que me lea. Mil disculpas por el "lapsus calami", pero por favor, no me llame tantas veces de Vd.
Enviado el 09/09/2011    
Publicidad
Publicidad
Opinión
20/10/2014 - Con todos mis respetos
De lo puro y de lo impuro
20/10/2014 - Picos Pardos
La Sanidad en venta
21/10/2014 - Camins de l´Alcora
A pie por el secano Alcalatén
20/10/2014 - Columna de Michel
España: ¡Un país enloquecido!
24/10/2014 - El mirador de l’Alcora
Plusvalías
21/10/2014 - Perdone que no me levante
¿Exceso de celo o falta de empatía?
24/10/2014 - En busca de la verdad
La cruda realidad
Más noticias de hoy en la Comunitat Valenciana
Humor
Ditalulling