El vicepresidente segundo de Les Corts, Ángel Luna, ha asegurado que el PSPV “es un partido de gobierno que, ante los ataques del PP a las instituciones y a los derechos, debe poner en valor la acción política”
El vicepresidente segundo de Les Corts Valencianes, Ángel Luna, ha asegurado hoy que “la acción política total es insustituible, y más en tiempos de crisis, para resolver los problemas de los ciudadanos”. Según Ángel Luna, “ante la desafección ciudadana y el crecimiento de los movimientos que ponen en duda la utilidad de la misma democracia, la acción política y el papel de la democracia representativa es inexcusable, sus reglas y procedimientos se pueden complementar, pero no tienen alternativa”. Ante esto, ha señalado que “la auténtica política requiere debate y mediación”. Luna ha indicado que sin democracia representativa y sin unas instituciones fuertes “es imposible poner en marcha políticas de redistribución que impulsen la economía”.
Así se ha pronunciado Luna en la ponencia “Política y democracia en tiempos de crisis” que, según ha explicado, pretender desarrollar algunas criterios “para poner en valor la acción política y el trabajo en el ámbito institucional”. El diputado socialista ha advertido de que “la crisis estimula los movimientos de la llamada contrademocracia, basados en actuaciones dirigidas al control del poder, a la obstrucción del ejercicio del poder y a la judicialización de la política”. Frente a esta situación, Luna ha reivindicado que “la política pasa por no caer en la tentación de la demagogia, aunque ésta ofrezca rendimientos a corto plazo”. Por ello, el diputado socialista ha insistido en que el PSPV es “un partido con vocación de gobierno que, en una situación de grave agresión a las instituciones y a los derechos de los ciudadanos por parte de los gobiernos del PP, debe poner en práctica una acción política total que combine elementos propios de la democracia institucional-electoral y elementos de los citados como pertenecientes a la contrademocracia”.
Para Luna, “las acciones de reivindicación o protesta no son suficientes” y el PSPV debe demostrar su “capacidad para gobernar y resolver problemas de la gente, puesto que éste es un activo que los ciudadanos aprecian”. El diputado socialista ha destacado que “la política tiene una dimensión colectiva y todos debemos hacer autocrítica” pero ha rechazado “la autoflagelación de los políticos, como respuesta a la desafección ciudadana” porque, a su juicio, esta situación de crisis exige explicar que “la política es necesaria”. Según el diputado socialista, “toda política responde a unos valores” y, por tanto, “no hay ‘técnicos’ asépticos que sean capaces de actuar al margen de los valores”.