Una de las prioridades marcadas por la Alcaldía de Mutxamel, es la puesta en marcha de la “policía de barrio” con una función preventiva y asistencial en zonas urbanas bajo una filosofía de Policía Comunitaria.
El perfil del policía de barrio sería el de un policía uniformado, cercano al ciudadano, que recorre las calles a pie, da información a los vecinos, atiende sus quejas, tramita deficiencias, resuelve pequeños conflictos y sirve de nexo entre el Ayuntamiento y los ciudadanos.
Se creará este servicio a través de patrullas unipersonales de la Policía Local, que irán a pie durante su servicio y con el apoyo, de ser necesario, por vehículos patrulla.
Para ello, se ha dividido el casco urbano en 4 distritos diferenciados, según características y problemática, dando también cabida a las urbanizaciones con una mayor densidad de población.
Entre las funciones más específicas a prestar por este servicio, además del preventivo, está el control y ordenación de pasos escolares, el contacto directo con comerciantes de la zona, control de perros sueltos con especial incidencia sobre excrementos dejados por los mismos, vigilancia de parques y jardines, ocupación de vía pública, control de absentismo escolar, notificación y citaciones, entre otras.
Se pretende también favorecer el acercamiento del servicio al ciudadano, crear sensación de seguridad, atender las demandas que se produzcan, así como las quejas de los mismos y darles la solución que corresponda o el trámite de las mismas.