Un año más, fueron cientos de personas, tanto vecinos de les Alqueries como visitantes de otras localidades, los que se volcaron en el Belén Viviente que celebra cada año la Associació Cultural Bellissana que nació para aglutinar la organización de este emblemático evento, tras haber sido aplazado una semana debido al mal tiempo.
Finalmente, se pudo llevar a cabo con total normalidad y más de 70 actores, que llevan ensayando todos los fines de semana desde principios del pasado mes de noviembre, realizaron las 15 escenas biblícas en total que representan cada año y que perfeccionan con el paso del tiempo. Los protagonistas fueron en esta ocasión: Helena Molés Cubedo (como Virgen María), Carlos Nebot Izquierdo (como San José) y Óscar Gargallo García (como Niño Jesús cuando tenía 12 años de edad).
En cuanto a las ubicaciones, se mantuvieron los enclaves escogidos cada año: las escenas dieron comienzo en la plaza de la Segregación y en la plaza Major, siguiendo por las calles San Vicente y Blasco Ibáñez donde se escenificaron las posadas, se continuó en la plaza La Torrasa (Plaça de les Pedres) para finalizar, tal y como estaba previsto, en la plaza de la Iglesia.
Cada año, desde mediados del mes de julio, empiezan los preparativos por parte de los miembros de la organización ya que su realización siempre va acompañada de una gran infraestructura. El Belén Viviente de les Alqueries, que se ha convertido en todo un refente provincial en este tipo de representaciones que se viene realizando en diversos lugares con la proximidad de la llegada de la Navidad,
Una vez más, el narrador de la historia fue Nacho Ibañez, vinculado a Bellissana desde sus inicios; poco a poco fue narrando las quince escenas. Además de él, otros muchos voluntarios ayudan, en cada ocasión, tanto en el montaje como en todos los preparativos previos de la representación.
Además de todos los actores y voluntarios, esta iniciativa es posible gracias al patrocinio de la Conselleria de Cultura, la Diputación de Castellón, el Ayuntamiento de les Alqueries, Caixalqueries y la colaboración de la Parroquia de Nuestra Señora del Niño Perdido.