Rápido, ordenado y sin graves incidentes. Así ha sido el recorrido del bou en corda que ha congregado a cientos de aficionados en les Alqueries que, por segundo año consecutivo, ha sacado esta afición a las calles de la localidad.
El ejemplar de la ganadería de El Gallo ha descendido del toril en el cruce entre El Caixer y la Vía Augusta realizando el recorrido que estaba previsto.
En el punto de la salida y el primer tramo del recorrido los vecinos y aficionados se agolpaban en las instalaciones dispuestas para que se pudiera disfrutar del espectáculo.
Desde el Caixer el toro siguió por el Camí de la Regenta siguiendo por la calle Virgen de la Rosa subiendo por el vial Jaime Chicharro hasta realizar la entrada en el recinto de la vila, donde decenas de vecinos esperaban al toro de El Gallo en sus cadafales.
Este año el acto se ha vuelto a repetir dentro de los festejos patronales con motivo del éxito alcanzo en las pasadas fiestas en las que se recuperó esta tradición con motivo de la documentación encontrada que indicaba que en les Alqueries, hace ahora 151 años, se realizaba esta modalidad de toro.
Valoración del bou en corda La afición taurina coincidió a la hora de calificar el acto de “bien organizado y con un elevado número de participación”.
Bou per la vila Tras el bou en corda, se soltó en la vila un toro de Gabriel Rojas, de nombre Chicharrillo, marcado con el número 76 y guarismo 3 de color negro mulato. El astado ofreció un espectáculo digno, ofreciendo una amena tarde taurina en la segunda jornada dedicada a los toros de las fiestas patronales de les Alqueries, en honor a la Mare de Déu del Niño Perdido.