Las imágenes, de la fotógrafa Amparo Navas, visibilizan la situación de las "Mujeres Jirafa" y con ella se pretende denunciar el silencio del martirio de las mujeres que sufren un daño físico irreversible ya que, desde el mismo momento en que nacen van colocándoles collares de cobre que los sustituyen por otros con más espirales que hacen bajar la clavícula comprimiendo la cavidad de las costillas hacia abajo, lo que produce el efecto de cuellos largos, atrofiando a largo plazo los músculos del cuello.
Esta es una de las actividades impulsadas por los Ayuntamientos de La Pobla Tornesa y Alquerías del Niño Perdido, con la colaboración de Isonomia, que tratan de visibilizar y denunciar la situación de las mujeres en el mundo.
