El estrecho de Gibraltar ya no tiene misterios para Dani Vidal. El pasado martes 21 de Agosto lo cruzaba de cabo a rabo, de parte a parte, viviendo y saboreando con intensidad cada metro recorrido, nadando a la par con delfines, peces luna y una gran variedad de la fauna marina.
Sin embargo, este no fue el primer intento del nadador. El lunes intentaste la proeza pero las condiciones de la mar no te dejaron, ¿verdad?
Es cierto, el lunes había mucha marejada, mar revuelto y niebla, por lo que me desaconsejaron que me lanzara al agua porque a lo mejor, a las dos horas me hubieran tenido que sacar y no hubiese podido acabar. La niebla era muy espesa, ya que a dos metros no se veía nada y es peligroso también para el marco de acompañamiento por la posibilidad de chocar con algún buque o barco o cetáceo, por lo que no me dejaron tirarme al agua. Hubo acuerdo por parte del patrón del barco, la barca de seguimiento, miembros de Cruz Roja y la asociación de cruzar a nado el estrecho de Gibraltar, que son los que marcan desde Tarifa, las rutas de los buques mercantes que circulan por esa zona.
¿El mismo día hubo un segundo intento?
Así es, el lunes por la tarde todo el mundo pensaba que las condiciones climatológicas serían mejores, por lo que a las dos de la tarde ya estaba preparado para intentarlo de nuevo, había bajado al niebla, pero había un fortísimo viento que impidió que me lanzara al agua.
A la tercera fue la vencida, el martes de mañanita otra vez al pie del cañón
Concretamente a las seis y media de la mañana ya estaba preparado y concentrado para poder tirarme al agua y sobre las siete y cuarto fue cuando pude iniciar la travesía desde el faro de Tarifa.
A esa hora tan temprana, ¿los peces ya están despiertos?
Pues la verdad es que sí porque me dieron más de un susto. Cuando ya llevábamos media travesía, mas de dos hora, empezaron a pasar por mi lado una manada de delfines y peces luna. Cuando vi la aleta de un pez luna quise subirme a la barca porque pensé que era un tiburón, pero en seguida me tranquilizaron y aunque ahora es una anécdota, allí pasé mucho miedo.
¿Qué se siente en medio de la inmensidad del mar, con las corrientes del estrecho?
Cuando piensas donde estás, realmente se siente hasta miedo, porque la profundidad es de 800 metros y en algunas partes hasta de mil metros, y luego no sabes lo que te vas a encontrar. Ha habido nadadores que se han encontrado con cachalotes de 20 metros y eso impone mucho, pero yo, aunque tenía claro que según los organizadores que los peces no te hacían nada, el susto no te lo quita nadie.
En las dos ultimas millas la cosa se complicó bastante pero, ¿pensaste en algún momento en abandonar?
La verdad es que sí, llega un momento cuando quedan dos millas, a cinco kilómetros del final de la prueba, en que el trayecto se me hizo angustioso, me costó recorrerlos tres horas y pico, más que todo lo que había hecho hasta el momento. El estrecho tiene estas cosas. Cambiaron las corrientes, empezó a soplar una corriente lateral de dos nudos y medio que me sacaba para el Mediterráneo y si tardo un poco más, el patrón del barco me dijo que no hubiera tocado tierra, que me hubiera sacado al Mediterráneo sin poder haber realizado la travesía debido a las fuertes corrientes. Los últimos 500 metros los hice en 45 minutos, creía que no llegaba.
La proeza de Dani Vidal corre como un reguero de pólvora por toda España
En estos momentos estoy muy solicitado por los medios de comunicación. Las grandes cadenas de radio y televisión se han hecho eco de la hazaña. Soy el primer nadador sin brazos que ha conseguido cruzar el estrecho de Gibraltar a nado. Cuando me he despertado tenia 128 llamadas perdidas en el móvil, incluso medios de comunicación de Venezuela y Ecuador se han interesado por este tema, dado que es un reto que no está al alcance de mucha gente.
Un reto al alcance de casi nadie. El recibimiento que te dio la gente que te quiere, los tuyos, tu pueblo fue espectacular, ¿no?
La gente que realmente me quiere siempre está conmigo. Era un reto difícil, de sufrimiento, ha sido algo incluso peligroso, por lo que el recibimiento que me han brindado ha sido apoteósico, me he emocionado y casi se me saltan las lágrimas.
¿Cuando volveremos a ver en acción a Dani Vidal?
Tengo una competición internacional con la selección española en el mes de diciembre en Miniápolis (Estados Unidos), un país en el que todavía no he estado y que tengo mucho interés en visitar, y después viajaré a Pekín, donde se van a desarrollar los Juegos Paralímpicos donde intentaré sacar lo máximo.
Para finalizar, ¿por donde te han llegado los apoyos, sobre todo económicos?
Quiero agradecer el apoyo y la colaboración que he tenido por parte del Ayuntamiento de Vila-real, el Ayuntamiento de Burriana, elperiodic.com y la Caixa Rural San Josep, y por supuesto al colectivo de discapacitados que siempre está ahí apoyándome y que cuando se dieron cuenta de que la empresa que tenia que colaborar se había echado atrás, ellos me tendieron una mano diciéndome que si me hacia falta, ellos me lo pagaban. Es muy de agradecer que un colectivo de estas características quiera apoyarme económicamente, aunque yo no podía aceptarlo, pero se lo agradezco muchísimo.