El pasado sábado a partir de las cuatro de la tarde dieron comienzo los actos para celebrar la festividad de San Antoni Abad en la localidad de la Vall d’Uixó, fiel un año más a un acto de fe y de tradición muy arraigado.
El tan esperado pasacalles y la posterior bendición de los animales partió de la Iglesia de la Asunción y donde el recorrido este año continuó fiel como años anteriores por las calles tradicionales a la cita. Así pues se efectuaron ciertas paradas en lugares como la Parroquia del Ángel, la ermita de San Vicent, el convento de las Clarisas, etc.
El pasacalles se dirigió de la plaza de la Asunción a la plaza de los Xorros, la ermita de San Vicent, calle García Esbrí, plaza del Centro, Convento de las Clarisas, Calle San José, plaza los duques de Segorbe, Plaza del Ángel, Calle Benigafull, Plaza del Centro y finalmente de vuelta al lugar de origen.
En este sentido, la concejal de fiestas, Sara Sorribes ha comentado que el pasacalles de los animales tiene siempre muy buena aceptación y este año no podía ser menos por todo el trabajo que se ha realizado por parte de la Asociación de “Genets i Carreters” de laVall d’Uixó, en lo que respecta a toda la organización de la procesión de las mascotas, así como la romería del domingo donde colaboró la comisión de fiestas de San Antoni Abad.
La procesión de los animales y su posterior bendición por el cura párroco de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción estuvo lleno de participación y de emoción ante la posterior entrega del tradicional rollo y otras sorpresas que repartieron las cajas rurales de la localidad que se sumaron al evento.
Los animales se portaron muy bien y vistieron sus mejores galas, tal y como señaló una vallera “es un día especial para todos y sobre todo para las mascotas que las vestimos con nuestras mejores galas “. Mascotas de lo más variopintas se dieron cita a este evento, donde la gente ya no se conforma con los animales más comunes como gatos, perros, pájaros, no, incluso, cerdos, conejos, iguanas, serpientes, arañas,etc, todo un lujo para disfrutar en primera persona y no perderse detalle de las vestimentas, como un desfile de modelos.
La asociación de “Genets i Carreters” montaron un despliegue con más de sesenta caballerías bien formadas y equipadas que mantuvieron el orden y la atención de todos los presentes al pasacalles.
Cabe señalar, que por la noche les esperó una deseada cena donde estuvo presente también la alcaldesa del municipio, Isabel Bonig.
Más de 20 años de experiencia
“Por lo que respecta al tradicional pasacalles de animales cuya tradición se recuperó hace unos veinte años por parte de la Asociación de “Genets i Carreters” del municipio”, tal y como explicó el presidente de dicha asociación, Vicent Ventura ha vuelto cada año con más fuerza y participación como este año con un lleno absoluto.
Asimismo, “tras esta pérdida de la celebración del pasacalles durante unos años porque la gente no asociaba el tener un animal de compañía o una mascota, además era considerado como un acto de fe exclusivamente y el fervor se fue perdiendo. Pero desde hace ya unos veinte años ese acto de fe y de tradición que nosotros hemos querido inculcar ha vuelto, y por ejemplo, cabe señalar que de unas 300 bendiciones que se hacían en un principio, en la actualidad pasamos de las 3000”, según palabras de Ventura.
Actividades
Esta asociación realiza eventos a nivel local pero también participa en otros a nivel comarcal tales como concursos de tiro y arrastre, dominio del caballo, pruebas de doma, etc, “pero es una afición sacrificada aunque fructífera”, según palabras del presidente.
Unos cuarenta socios componen este colectivo que ha ido en aumento con los años y que siempre encuentran una excusa para reunirse y disfrutar del mundo del caballo.
La Romería
El segundo acto del festejo de estas fiestas fue la cita indiscutible con la romería hacia la ermita de San Antonio que fue concentrando a toda la gente a partir de las nueve de la mañana en el puente de San José, en el mismo paraje.
Así pues, la gente fue subiendo por el camino que conduce a la ermita hasta esperar que comenzara la misa a partir de las diez de la mañana al aire libre, todo organizado por la Comisión de Fiestas de San Antonio Abad.
Posteriormente los vecinos, que subieron hasta arriba de la cima de la colina recibieron un pañuelo y almuerzo para poder pasar el día por los alrededores y disfrutar del soleado día de domingo. Cabe decir que fue tanta la participación que se repartieron más de 2.500 bocadillos por ejemplo, batiendo todos los récords.