Calles propone un paquete de exenciones y bonificaciones fiscales para los colectivos con menor capacidad adquisitiva de Castellón
El portavoz socialista en el Ayuntamiento de Castellón afirma que “Camps pone la cara roja a Fabra al rebajar los tributos autonómicos mientras el alcalde los sube”
El portavoz del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Castellón, Juan María Calles, insta al alcalde a ampliar las exenciones, bonificaciones y deducciones fiscales para colectivos con menor capacidad adquisitiva. “Los intentos que se han hecho hasta ahora de reducir la fiscalidad están siendo muy limitados y los requisitos para acceder a las deducciones son especialmente restrictivos”, apunta el líder socialista.
Calles plantea un paquete de medidas económicas orientado a favorecer el “alivio fiscal” de los sectores sociales más desfavorecidos. Esta revisión de los impuestos municipales incide en el impuesto sobre bienes inmuebles (IBI), el de mayor carga fiscal para los contribuyentes. Además de la reducción prometida por el PP a las familias numerosas, desde el PSPV se reclama un descenso para los vecinos de más de 65 años con pensiones reducidas y la exención total para las mujeres víctimas de la violencia de género.
También defiende las deducciones en las tasas municipales, principalmente la de basuras, en función de los ingresos de colectivos sensibles, como la juventud, gente mayor y discapacitados. Este último sólo se ve favorecido con una bonificación parcial del impuesto sobre vehículos de tracción mecánica, el popular impuesto de circulación. Por último, el portavoz socialista propone ampliar la bonificación del impuesto de obras y construcción (ICIO), que ahora sólo se aplica a las fundaciones, a todos los propietarios del centro que presenten proyectos de rehabilitación de viviendas en el centro histórico.
Calles lamenta que el alcalde, Alberto Fabra, desoiga la rebaja de impuestos impulsada por el presidente de la Generalitat y del Partido Popular valenciano, Francisco Camps, y apueste por “castigar” a los contribuyentes de la capital de la Plana. “Mientras el Consell aplica una política fiscal de contención, el Ayuntamiento lo que hace es subir cuatro impuestos y dos tasas municipales hasta en un 15%”, explica.
El subsecretario de Economía de la Generalitat, José Miguel Escrig, ha justificado el descenso de la fiscalidad autonómica para propiciar el ahorro de los contribuyentes, de manera que mejore la actividad productiva, el empleo y el consumo. Con ello se lograría un incremento de recaudación en otros impuestos. “Justo lo contrario de lo que propugna Alberto Fabra en Castellón”, señala Calles, quien reprocha al alcalde que “ignore la realidad económica y sólo pretenda recaudar a toda costa para paliar su descontrol financiero”.
Calles considera que la “demoledora” subida de impuestos que el PP ha aprobado para Castellón tendrá efectos “perjudiciales” sobre las economías domésticas, especialmente las más débiles. “La coyuntura de incertidumbre que afecta al sector inmobiliario, con hipotecas al alza, se castiga desde el equipo de gobierno con un endurecimiento de la fiscalidad vinculada a la construcción, como el IBI, las plusvalías, la basuras y los vados”.
Por otro lado, el líder de la oposición mantiene que la rebaja de impuestos del Consell no debería influir en la financiación de las administraciones locales, como han alertado los sindicatos tras la aprobación del anteproyecto de ley de medidas fiscales aprobado el jueves por el Comité Económico y Social en Castellón. “Si el recorte fiscal de la Generalitat limita su capacidad de recaudación y, por tanto, disminuye los recursos que debería poner a disposición de los ayuntamientos, se pondrá de manifiesto la escasa voluntad del PP hacia Castellón”.