La Diputación de Castellón ha acordado esta mañana solidarizarse con las víctimas del terremoto de Perú del pasado 16 de agosto que ha conmocionado al mundo. Así, la institución provincial destinará 60.000 euros en ayudas de emergencia y otros 50.000 euros en ayudas de post-emergencia.
De este modo, la Diputación ha decidido destinar 36.000 euros de la partida presupuestaria del Fondo Ayuda Humanitaria y de Emergencia para que se destinen en la articulación de medidas de emergencia y de post-emergencia dedicadas a la población damnificada por el terremoto, de los que 10.000 se destinarán para costear el primer envío de ayuda humanitaria efectuado por Cruz Roja Española en coordinación con la Agencia Española de Cooperación Internacional, AECI, y la Generalitat Valenciana.
Asimismo, la Diputación se ha comprometido a habilitar un crédito complementario de 24.000 euros, con cargo al vigente presupuesto provincial, para que la ayuda de la provincia alcance los 60.000 euros, aunque esta última aportación queda condicionada a la existencia de disponibilidad presupuestaria.
Finalmente, la Diputación ha anunciado que destinará 50.000 euros para proyectos de post-emergencia promovidos por Organizaciones No Gubernamentales para el desarrollo, tales como la reconstrucción de las infraestructuras de suministro de agua potable, red de alcantarillado o vías de comunicación y habilitación de viviendas. Todas estas obras canalizarán su financiación a través del Comité Permanente de Ayuda Humanitaria y de Emergencia de la Comunidad Valenciana, del que la Diputación Provincial de Castellón es miembro constituyente.
La institución provincial ha tomado esta decisión cuatro días después de que se produjera el terremoto que ha devastado varias ciudades peruanas y ha causada 500 víctimas mortales. El seísmo acaecido en Perú durante la madrugada del pasado 16 de agosto, con su epicentro situado a 167 kilómetros de la costa y con una magnitud de 8 grados en la escala de Richter asoló las ciudades de Pisco, Ica, Cañete y Chincha. Los datos facilitados por el Instituto de Defensa Civil de Perú han cifrado en 500 el número de víctimas mortales y en 1.600 el de población herida como consecuencia del terremoto.
La población damnificada se ha estimado por dicho organismo oficial en 80.000 personas y ha declarado que la ciudad de Pisco ha quedado destruida en un 80 por 100. Posteriores informaciones han dado cuenta de la destrucción casi total en el área afectada por el seísmo de las redes de comunicaciones, redes de alcantarillado y de suministro de agua potable.
La ayuda valenciana no se hizo esperar y durante la tarde del pasado viernes, apenas 24 horas después de que se produjera la catástrofe, partió un primer envío de ayuda humanitaria bajo la organización de la Cruz Roja Española, integrado por mantas, pastillas potabilizadoras, toldos de plástico y tiendas de campaña, en el que, bajo la coordinación de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI), la Comunidad Valenciana, cofinanciará su coste mediante una aportación económica, canalizada a través del Comité Permanente de Ayuda Humanitaria y de Emergencia de la Comunidad Valenciana, cifrada en 50.000 euros.
Según la información facilitada por el CAHE, la ayuda de emergencia canalizada desde España es suficiente para la atención en una primera fase de la población damnificada y centra las actuales necesidades en la articulación de medidas de post-emergencia destinadas a rehabilitar las infraestructuras gravemente dañadas de las ciudades afectadas por el terremoto, por lo que ha estimado que se deben destinar una cuantía total de 60.000 euros a la articulación de medidas de emergencia y de post-emergencia destinadas a la población damnificada por el seísmo, tal y como ha acordado hacer la Diputación Provincial.