El portavoz adjunto del grupo municipal socialista en el Ayuntamiento de Castellón, Mario Edo, declaró ayer que, “los máximos dirigentes del Ayuntamiento de Castellón, Alberto Fabra y Javier Moliner se han convertido en el ‘horror veraniego’ de los vecinos afectados por las obras del TVRcas”, puesto que aseguró que “ambos están desatendiendo las constantes denuncias de los vecinos de Castellón que están sufriendo día y noche las molestias ocasionadas por las obras del trolebús”.
El concejal socialista consideró inaudito que “en pleno siglo XIX los vecinos de la calle Colón no puedan ni descansar de noche por las obras del TVRcas” también consideró ilógico que durante varios días las máquinas de la calle Colón “ni se muevan durante el día y que después tengan que trabajar hasta de noche por las prisas y la mala planificación de las obras del equipo de Gobierno que debe de cumplir un plazo que ellos ya saben que no van a cumplir”.
Mario Edo recordó que “desde el inicio de esta legislatura el partido socialista ha estado denunciando la situación de falta de planificación de las obras de la plataforma del bus guiado que día a día se demuestran que son ciertas viendo las constantes denuncias de los afectados”. Para el socialista, todas estas circunstancias, “han cogido al equipo de gobierno en paños menores, ya que nos se le ha visto ningún tipo de preocupación para solucionar dichos problemas, ni siquiera llevando adelante algunas de nuestras propuestas para rebajar las molestias a los vecinos que viven y circulan por las calles afectadas por las obras”. “Todo lo contrario, su solución es aguántense que no es nuestro problema”, aseguró Edo.
Además, el socialista indicó que no sólo los vecinos de la calle Colón están molestos, puesto que aseguró que los propietarios de las 37 viviendas de protección oficial que fueron concedidas el pasado año en Riu Sec, “no pueden entrar ya en sus casas por dichas obras”. Edo lamentó lo que él considera “la cara dura del equipo de gobierno de explicarles que ya se buscará una solución lo más breve posible para que puedan acceder, como si hasta la fecha no hubiesen tenido tiempo para planificarlo”.
Para Mario Edo, “todo esto es sinónimo de desgobierno de una ciudad que se hace a golpe de malas ideas y con ninguna planificación urbanística lógica y coherente”.