El Ayuntamiento ha aprobado esta mañana en comisión informativa la concesión a la empresa Acústica y Telecomunicaciones, S.L.- IDOM Ingeniería y Arquitectura, S.A. del contrato para realizar mapas de ruido y diagnóstico sobre la contaminación acústica de Castellón. Este proyecto elaborará también las actuaciones necesarias para su adecuación a la normativa vigente en materia de ruido.
Se presentaron un total de 20 empresas, once de las cuales fueron desestimadas por no cumplir con los requisitos administrativos pertinentes o estar fuera de plazo, pero finalmente la licitación fue adjudicada a esta UTE por un importe total de 185.620 euros.
Los trabajos tendrán una duración estimada de dos años prorrogable a dos años más. Con la adaptación de esta medida se controlará la contaminación generada en la ciudad para poder adaptarse a las leyes vigentes.
La preocupación del Ayuntamiento de Castellón por la contaminación acústica de Castellón ha llevado a la clausura de muchos bares de copas que, por falta de licencias han tenido que cerrar su negocio reduciendo las posibilidades de ocio de la ciudad a zonas muy localizadas con una oferta musical reducida.
La plataforma Castelló Sense Soroll, formada por distintos ciudadanos de Castellón consiguió, hace casi un año a través de sus protestas, la retirada de los bares de la calle La Gasca, un precedente que han querido repetir en otras zonas para asegurar “el derecho al descanso en Castellón”.
El traslado de esta zona fue la primera de las medidas llevadas a cabo para asegurar el descanso de los vecinos próximos a estos pub’s que durante años han congregado a miles de jóvenes de casi toda la provincia.
La no concesión de nuevas licencias ha provocado también el cierre de establecimientos que conformaban la oferta nocturna de un público más adulto interesado en otro tipo de música, lo que ha dejado a Castellón en una situación precaria por lo que a oferta de ocio nocturno se refiere.
Las preocupaciones se centran ahora en la zona de Las Tascas, ya que el nuevo plan de control de contaminación acústica prevé la revisión de la zona de la plaza Santa Clara que podría dejar a los amantes de las tapas y las cervezas sin esta zona de ocio.