El Grao de Castellón, al igual que la mayoría de los distritos marítimos de la provincia, ha celebrado durante estos días las jornadas festivas en honor a la Virgen del Carmen, símbolo inequívoco de la mujer marinera y patrona de los pescadores.
Ayer el Grao engalanó su Puerto para dar la bienvenida al acto que pondría punto final a las fiestas en honor a la Virgen del Carmen, la procesión marítima.
El resplandor que el sol había dejado tras desaparecer por el oeste de la ciudad fue el encargado de iluminar la santa misa que el obispo de la diócesis de Segorbe-Castellón ofició a las ocho de la tarde para finalizar los festejos en honor a la patrona de los pescadores. El oficio religioso se llevó a cabo en el mismo puerto, donde se improvisó un altar adornado con redes en la dársena de poniente.
Una celebración que contó con la presencia de las reinas de fiestas de Sant Pere, Paola Enero e Ylenia Rodríguez, que lucieron sus trajes de fiesta, el alcalde, Alberto Fabra, la teniente de alcalde del Grao, Marta Gallén y algunos miembors del gobierno municipal.
Después de la misa, los asistentes al acto se pusieron en pie para participar en el desfile por la Santísima Virgen del Carmen que posteriormente fue trasladada a bordo de un catamarán en el que realizó su tradicional recorrido por las aguas que bañan el puerto de Castellón.
Sin duda alguna esta es una de las celebraciones, junto a la de San Pedro, más emotivas celebradas en el Grao, donde pescadores y vecinos se visten con sus mejores galas para homenajear a la benefactora del distrito Marítimo, un día en el que la tierra y el mar se unen para desfilar en procesión fundiendo los límites impuestos por el horizonte.