La Diputación aprueba presupuestos de 151 millones de euros, con aumento del 3,6%
Autor: EFE
El pleno de la Diputación de Castellón ha aprobado los presupuestos de la corporación provincial para 2008, que ascienden a 151,76 millones de euros, lo que supone un aumento del 3,6 por ciento respecto al presupuesto del 2007, según fuentes de la Corporación provincial.
Estos presupuestos han contado con los votos a favor del PP y la oposición del PSPV y el Bloc, quienes han señalado que en la comisión informativa celebrada la semana pasada ya denunciaron el "escaso margen" dejado para el estudio de las nuevas cuentas.
En rueda de prensa, el vicepresidente segundo de la Diputación, Vicent Aparici, ha destacado el carácter "social" de los presupuestos, dirigidos a los pequeños municipios, a los que destina 43,7 millones de euros, así como al "desarrollo sostenible", para lo que prevé "un 46 por ciento de las inversiones".
Aparici ha remarcado la "estabilidad presupuestaria" lograda por la corporación provincial al obtener "un ahorro neto de más de 14 millones de euros", con un nivel de endeudamiento de "poco más del 79 por ciento".
Por su parte, el presidente de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra, ha destacado el apartado de proyectos de acción social, para los cuales la corporación provincial destinará el 21% del presupuesto, lo que supone más de 32 millones de euros.
De estos 32 millones, "más de 20 irán para las obras de ampliación del Hospital Provincial, directamente desde el Estado", ha añadido Fabra.
Por su parte, el portavoz socialista en la Diputación, Francesc Colomer, ha manifestado que aunque estos presupuestos tienen una visión "solidaria, de progreso y bienestar, se pierde mucho dinero en las transacciones", y los ha calificado de "rutinarios", a excepción del convenio para la teleasistencia.
Colomer ha señalado su desacuerdo con la gestión de la Diputación de Castellón, ya que a su juicio, "para dar un euro a un municipio, gasta tres".
Por último, la diputada del Bloc, Maria Gràcia Molés, ha reclamado una perspectiva social "transversal", que tenga en cuenta prácticas como la agricultura sostenible.