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Edición Burriana > Vox Populi > Artículo



13/06/2008
IGLESIA. ORIGEN Y CRIMENES SIN CASTIGO
» Por Mediterráneo
La Iglesia Católica, origen y crímenes sin castigo.
El cuestionamiento es una actividad que nos convierte en humanos.
Para mi ‘cuestionarse’ significa aspirar a ver la realidad con tus propios ojos y desde tu propio corazón, no aceptar consignas a priori, ni aceptar un pensamiento pre-establecido, simplemente porque sí.
Es necesario trabajar en la formación y la conciencia propia para aceptar como válidas o inválidas las consignas, ideas, preceptos, concepciones,.. que en el momento dado de la historia que nos ha tocado vivir, suenen más fuerte y alto, sólo después de un concienzudo análisis.
Yo crecí en la absoluta convicción de que todos los seres humanos tenían derecho a profesar la fe religiosa que desearan, o incluso a no profesar ninguna, y sin embargo, a la vista está que la intolerancia religiosa ha sido y es, probablemente, uno de los argumentos más empleados para la guerra y el genocidio en la historia de la humanidad.
La guerra religiosa es una guerra permanente, silenciosa y absolutamente letal. Y no hay que olvidar la componente política y de poder de cualquier poder religioso.
Hace unos meses cayó en mis manos un libro “prohibido”. Un libro que ha sido criticado, condenado, mutilado, prohibido, destruido e incluso quemado durante muchos años.

La razón para ello es seguramente que el individuo común y corriente no quiere, ni puede aceptar que la Iglesia Católica ayudara a levantar campos de concentración y fuera directamente responsable del sufrimiento de cientos de miles de no-católicos.

Aun más, que dichos crímenes y atrocidades fueran llevados a cabo por curas y monjes. Este libro, escrito por Avro Manhattan en 1986, trata sobre el holocausto del Vaticano en Croacia donde fueron asesinados más de 700.000 no católicos (la mayoría serbios ortodoxos) en los años cuarenta del siglo XX, crímenes cometidos principalmente por los Ustashi en los años 1941-1945 con la bendición, apoyo e incluso participación directa de la Iglesia Católica. http://news.bbc.co.uk/2/hi/europe/4263426.stm
La revolución ecuménica (es decir, esa extraña y Babilónica ”fusión” de todas las religiones impulsada por el Vaticano en los últimos años) de la actual Iglesia Católica ha mostrado en muchas ocasiones no ser más que un Caballo de Troya para obtener más poder. Los impresionantes ejemplos del terrorismo católico ocurrido en Croacia, Malta y Vietnam, además de las consabidas coberturas de la Iglesia Católica a gobiernos fascistas como los de Franco o Mussolini, Pinochet o Bush son la prueba más importante de que la Iglesia Católica no ha cambiado en lo esencial desde los tiempos de La Inquisición.
Recordemos que solo hace algunos años, el Vaticano pedía disculpas a los judíos en nombre de toda la comunidad Católica-romana por no haber denunciado el holocausto nazi durante la segunda Guerra mundial. En su carta de disculpas, el papa Juan Pablo II decía que el holocausto quedaba como una mancha en la memoria de siglo XX. ver noticia http://news.bbc.co.uk/2/hi/europe/65889.stm. Esa es otra “perla” más en haber de la Iglesia Católica, que sin embargo cuando se disculpa, está obviando uno de los pilares de la Iglesia Vaticana y del Papa, que es su infalibilidad. Si el Papa es infalible (así lo viene diciendo la Iglesia desde el siglo V), ¿cómo se va a equivocar? , y si no se equivoca, ¿a cuento de qué está pidiendo disculpas?
El libro, apasionante, por si alguien quiere leerlo se llama “The Vatican’s Holocaust” y puedes leerlo online en inglés http://www.reformation.org/holocaus.html
Estaréis de acuerdo conmigo en que la educación religiosa en países como España es en general, muy pobre. Lo poco o mucho que nos enseñan a la mayoría en la tierna infancia sobre la Biblia, el Viejo Testamento, El Nuevo Pensamiento, Jesucristo y Dios y el Espíritu Santo y María y la Trinidad, no contribuye a resolver las dudas profundas que suelen surgir ya a esas edades.

No sé cual habrá sido la experiencia del lector en su infancia, pero yo personalmente no comprendía absolutamente nada y tenía profundas dudas sobre la naturaleza de Dios.
No entendía cómo Dios, tan cruel en el Antiguo Testamento (hay que leerlo para creer cómo castigaba a quien no obedeciera sus leyes, a mi me caía gordo aquel personaje) y sin embargo era pura bondad y compasión en el Nuevo Testamento, ya convertido en su hijo, que era Dios también. Y si Jesús era Dios, ¿cómo era el hijo del Padre? y, entonces ¿quién era el Espíritu Santo? . Y si María no era tan importante (al fin y al cabo Jesús ni siquiera nació de ella), ¿por qué en las procesiones se adoraba más a las vírgenes que a Jesús? , ¿y quiénes eran los Santos que estaban por todas partes, cada uno con un día del año para celebrar su paso por la Tierra? Y, sobretodo, ¿Por qué si Jesús era todo bondad, amor y compasión, los curas y las monjas con los que había tenido la desgracia de convivir (en colegio y residencia religiosa), eran tan crueles, poco cariñosos con los niños, mezquinos con el dinero y “pelotas” con los que eran privilegiados? ¿Acaso seguían alguna de las enseñanzas de Jesús?. Aquello era justo lo que mis padres intentaban no inculcarme… mi confusión, por lo tanto, era enorme.

Por ello es interesante indagar sobre los orígenes de la Iglesia Católica Romana,
Si uno se pone a buscar se lleva algunas sorpresas, y al mismo tiempo, algunos “misterios” comienzan a aclararse.
Este resumen sobre “El Origen de la Iglesia Católica” lo he extraído o de un sitio web llamado GotQuestions.org de cristianos no católicos que dice de su “Misión” lo siguiente:
“GotQuestions.org es un ministerio de siervos voluntarios dedicados y preparados, que tienen el deseo de asistir a otros en su entendimiento de Dios, la Escritura, la salvación y otros tópicos espirituales. Somos cristianos protestantes, conservadores, evangélicos, fundamentalistas y sin denominación. Nos consideramos como un ministerio paralelo al de la iglesia, trabajando hombro con hombro con la iglesia para ayudar a la gente a encontrar respuestas a sus preguntas de índole espiritual.”

Supongo, que tendrán mucho trabajo aclarando las dudas de gente como yo.

El Origen de la Iglesia Católica. Fuente: Questions.org

“La Iglesia Católica Romana sostiene que su origen se encuentra en la muerte, resurrección y ascensión de Jesucristo aproximadamente en el año 30 de nuestra era. La iglesia Católica se proclama a sí misma como la Iglesia por la que murió Jesucristo, la Iglesia que fue establecida y construida por los apóstoles.
¿Es ese realmente el origen de la Iglesia Católica? Por el contrario. Aún una lectura superficial del Nuevo Testamento revelará que la Iglesia Católica no tiene su origen en las enseñanzas de Jesús o Sus apóstoles. En el Nuevo Testamento, no hay mención del papado, la veneración o adoración de María (o de la inmaculada concepción de María, la perpetua virginidad de María, la ascensión de María, o María como co-redentora y mediadora), las peticiones a los santos en el cielo por su intercesión, la sucesión apostólica, las ordenanzas de la iglesia funcionando como sacramentos, el bautismo infantil, la confesión de pecados a un sacerdote, el purgatorio, las indulgencias, o la autoridad paralela de las tradición eclesiástica y la Escritura.
Así que, si el origen de la Iglesia Católica no se encuentra en las enseñanzas de Jesús y sus apóstoles, como están registradas en el Nuevo Testamento, ¿cuál es el verdadero origen de la Iglesia Católica? Durante los primeros 280 años de la historia cristiana, la cristiandad fue prohibida por el imperio romano, y los cristianos fueron terriblemente perseguidos. Esto cambió después de la “conversión” del emperador romano Constantino. Constantino “legalizó” el cristianismo en el Edicto de Milán en el año 313. Después en el 325 d.C. Constantino convocó al Concilio de Nicea en un intento por unificar la cristiandad.
Constantino visualizó el cristianismo como una religión que pudiera unir al Imperio Romano, el cual en ese tiempo comenzaba a fragmentarse y dividirse. Mientras esto hubiera parecido ser un desarrollo positivo para la iglesia cristiana, el resultado fue todo menos positivo. Al igual que Constantino se negó a adoptar de lleno la fe cristiana, sino que continuó con muchas de sus creencias y prácticas paganas; así también la iglesia cristiana que Constantino promovió era una mezcla del verdadero cristianismo con el paganismo romano. Constantino descubrió que con la gran extensión del Imperio Romano, tan diverso y expansivo, no todos accederían a renunciar a sus creencias religiosas y abrazar el cristianismo en su lugar. Así que Constantino permitió, y aún promovió la “cristianización” de las creencias paganas. Y así, creencias completamente paganas y totalmente antibíblicas le dieron nuevas identidades al “cristianismo” Algunos claros ejemplos de ello son los siguientes:
(1) El Culto a Isis, una religión de la madre-diosa egipcia, fue absorbida dentro del cristianismo, reemplazando a Isis con María. Muchos de los títulos que fueron usados por Isis, tales como “Reina del cielo”, “Madre de Dios”, y “theotokos” (quien dio vida a Dios) fueron adjudicados a María. Se le concedió a María un exaltado papel en la fe cristiana, mucho más allá de lo que la Biblia describe de ella, para atraer a los adoradores de Isis a la fe, que de otro modo no hubieran adoptado. Las primeras claras señales de la Mariología católica ocurrieron en los escritos de Origen, quien vivió en Alejandría, Egipto, el cual resultaba ser el punto focal de la adoración a Isis.
(2) El Mitraísmo era una religión en el Imperio Romano del I hasta el V siglo d.C. Era muy popular entre los romanos, especialmente entre los soldados romanos, y posiblemente fue la religión de muchos emperadores romanos. Mientras que nunca se le concedió un estatus “oficial” al Mitraísmo en el Imperio Romano fue de hecho la religión oficial, hasta que Constantino y los siguientes emperadores romanos reemplazaron el Mitraísmo con el Cristianismo. Una de las características claves del Mitraísmo era una comida de sacrificio, la cual consistía en comer la carne y beber la sangre de un toro. Mitras, el dios del Mitraísmo, estaba “presente” en la carne y la sangre del toro, y cuando eran consumidas, se otorgaba la salvación a aquellos que tomaban parte en la comida del sacrificio. (teofagia, la práctica de comer el cuerpo de un dios). El Mitraísmo también tenía siete “sacramentos”, haciendo que las similitudes entre el Mitraísmo y el catolicismo Romano sean demasiadas para ser ignoradas. Constantino y sus sucesores fundaron un fácil substituto de la comida sacrificial del Mitraísmo en el concepto de la Cena del Señor / La Comunión Católica. Tristemente, algunos de los primeros cristianos comenzaron a añadir el misticismo a la Cena del Señor, rechazando el concepto bíblico de un simple acto de adoración y recordatorio de la muerte y derramamiento de sangre de Cristo. La romanización de la Cena del Señor hizo la transición a una consumación del sacrificio de Jesucristo, conocido ahora como la Misa Católica / la Eucaristía.
(3) La mayoría de los emperadores romanos (y ciudadanos) eran enotistas. Un enotista es alguien que cree en la existencia de muchos dioses, pero que tiene un enfoque primario en un dios en particular, o considera a un dios en particular como supremo sobre los otros dioses. Por ejemplo, el dios romano Júpiter, era supremo sobre el “panteón” (la totalidad de los dioses) romano. Los marinos romanos con frecuencia eran adoradores de Neptuno, el dios de los océanos. Cuando la Iglesia Católica absorbió el paganismo romano, simplemente reemplazó el “panteón” de dioses con los santos. Así como el panteón de dioses romanos tenía un dios del amor, un dios de la paz, un dios de la guerra, un dios de la fuerza, un dios de la sabiduría, etc., la Iglesia Católica tiene un santo que “está a cargo” de cada una de estas características, y existen muchas otras categorías. Igualmente, así como muchas ciudades romanas tenían un dios específico para la ciudad, también la Iglesia católica provee sus “santos patrones” para las ciudades.
(4) La supremacía del obispo romano (el papado), fue creado con la ayuda de los emperadores romanos. Siendo la ciudad de Roma el centro de gobierno del imperio romano, y con los emperadores romanos viviendo en Roma, la ciudad de Roma se levantó como preeminencia en todas las facetas de la vida. Constantino, y sus sucesores, dieron su apoyo al obispo de Roma como el supremo gobernante de la iglesia. Desde luego, era mejor para la unidad del imperio romano, que el gobernante y la sede de la religión se encontraran centrados en el mismo lugar. Mientras que muchos otros obispos (y cristianos) se resistieron a la idea de que hubiera un obispo romano supremo, eventualmente el obispo romano se elevó a la supremacía, a través del poder y la influencia de los emperadores romanos. Cuando el imperio romano se colapsó, los papas tomaron el título que previamente había pertenecido a los emperadores romanos – “Pontificus Maximus”.
Se pueden dar muchos otros ejemplos, pero estos cuatro pueden ser suficientes para demostrar el verdadero origen de la Iglesia Católica. Desde luego, la Iglesia Católica Romana niega el origen pagano de sus creencias y prácticas. La Iglesia Católica disfraza sus creencias paganas bajo capas de complicada teología. La Iglesia Católica excusa y niega su origen pagano tras la máscara de la “tradición eclesiástica”. Reconociendo que muchas de sus creencias y prácticas son totalmente ajenas a la Biblia; la Iglesia Católica está forzada a negar la autoridad y suficiencia de las Sagradas Escrituras.
El origen de la Iglesia Católica es el trágico compromiso del cristianismo con las religiones paganas que la rodeaban. En vez de proclamar el Evangelio y convertir a los paganos, la Iglesia Católica “cristianizó” las religiones paganas, y “paganizó” el cristianismo. Al mezclar las diferencias y borrar las características distintivas, si, la Iglesia Católica se hizo a sí misma atractiva a la gente del imperio romano. Uno de los resultados fue que la Iglesia Católica se convirtiera en la religión suprema en el “mundo romano” durante siglos. Sin embargo, otro resultado fue la más dominante forma de apostasía del cristianismo del verdadero Evangelio de Jesucristo y la verdadera proclamación de la Palabra de Dios.”


 

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