Los niños de Burriana celebraron ayer en los colegios, y hoy con la familia, la tradicional fiesta de Sant Nicolau, como se hace en la ciudad desde tiempo inmemorial, sin que hasta ahora se supiera muy bien cuales eran sus orígenes, y el porqué de todos los elementos que la identifican, aunque en este reportaje esperamos poder ofrecer algunas pistas.
La tradición marca que el día de Sant Nicolau los niños, y ahora también las niñas, deben ir provistos de una espada de madera o cartón, un lazo, que las niñas suelen llevar en el pelo y los niños de pajarita, hay que merendar longaniza, y cantar una canción popular que mezcla frases en castellano y valenciano que dice: “Sant Nicolau, santo bendito, confesor de Jesucristo, viva el rey, muera el gallo, cuatrocientos a caballo. Tris Tras, llonganissa menjaràs, Tris Tras en la espasa moriràs”.
La Cabanenca
La longaniza, sin duda, es parte fundamental en esta fiesta popular, y la carnicería de la Cabanenca, en la esquina entre las calles Sant Xuxim y Sant Vicent, lleva seis generaciones elaborando les llonganisses de Sant Nicolau. El comercio, tal y como reza un rótulo instalado en la fachada, data de 1853. La primera Cabanenca, como su apodo indica, era de Cabanes, y bajaba en carro, tirado por rocines, al mercado de Burriana. Con el tiempo, la buena clientela le incitó a quedarse. La saga de carniceros de la Cabanenca comienza, al menos que se sepa, con Vicenta Feltret García, nacida en 1823 y fallecida a los 73 años, en 1896. Fue ella la que abrió la primera carnicería en el carrer Trinitat nº 11. Le siguió Encarnación Cantos Feltret, que falleció en 1931. Su hija, Encarnación Borja Cantos, casada con el popular y polifacético Vicente Oliver Martí – Vicentet el Cabanenc – trasladó la carnicería al Barranquet, y más tarde, a la calle Sant Xuxim, donde permanece desde hace cerca de cien años. Encarnación y Vicente tuvieron tres hijos: Encarna, que murió joven, y Vicente y José que se hicieron cargo del negocio junto a sus mujeres, las hermanas Teresa y María Ventura Tornador. Mª Teresa Oliver Ventura, casada con Vicente Llopis Claus, siguió con la empresa de sus antepasados, que hoy también llevan sus hijos, Vicente y Carlos Llopis Oliver, más conocidos entre los amigos como “Boti”. Su hermana Teresa, que es maestra, también les echa una mano en épocas de mucho trabajo, como en Navidad.
Estos dos jóvenes carniceros, Vicente y Carlos, son los que se encargan ahora de embutir, siguiendo el mismo sistema tradicional de toda la vida. Compran los cerdos en la Vall d’Alba – a Ganados El Mellat – y los sacrifican en el matadero comarcal de Burriana. De allí se los llevan en dos mitades a la carnicería de la calle Sant Xuxim, donde en la trastienda preparan el embutido. Para hacer las longanizas pican carne de cerdo de la panceta, jamón y espalda. Le añaden sal y algo de especias – aunque apenas –. De ahí pasan a embutir con tripa natural de cordero inglés – que es la mejor, apuntan –; a continuación atan las longanizas, que inmediatamente pasan a la venta, puesto que las hacen a diario. La única diferencia que tienen las longanizas de Sant Nicolau es el tamaño. Son más gruesas, y ello obliga a utilizar tripa de cerdo y de ternera. En cuanto a su longitud, hacen de seis o siete tamaños distintos, al gusto del cliente.
Estos días la estrella de los embutidos es la llonganissa de Sant Nicolau, pero el resto del año son “els coents”, que bajan a comprar de toda la provincia, ya que sólo se continúan haciendo en las carnicerías de Burriana. En este caso, a la pasta habitual, le añaden pimienta de cayena, y van aplastando con las manos “els coents”, uno a uno, antes de colgarlos en un secadero. Dependiendo de la cantidad de cayena los atan con cordón rojo o blanco para distinguirlos.
Entre todos los miembros de la familia de la Cabanenca quizá el más singular haya sido Vicente Oliver Martí, bisabuelo de los actuales carniceros, que de Vicentet el Matalaper, pasó a ser Vicentet el Cabanenc, tras contraer matrimonio y asimilar el apodo familiar de su mujer. Además de carnicero fue pintor, ebanista, músico – tocaba el clarinete –, constructor de acordeones, ayudaba al padre Alberto de los Carmelitas en su belén viviente, y fue un experto taxidermista que colaboró en la fundación del museo de ciencias naturales de Onda, enseñando formulas y secretos del arte de disecar, donando varios ejemplares propios a este museo. En la carnicería aún está colgada una cabeza que disecó de un toro que mató Rafael el Gallo en la plaza de toros de Castellón el año 1914.
La festa de Sant Nicolau
A principios del pasado siglo, según relataba don Manuel Roselló en sus crónicas tradicionales de Burriana, los niños de los diferentes colegios solían entablar batalla con sus espadas en plena calle. Aquellos que conseguían arrebatar la bandera del colegio a los rivales eran proclamados vencedores. Por la tarde se iban a merendar la llonganissa a parajes como La Bota, el Molí del Arrós o el Clot y regresaban a casa cantando la canción popular: “Sant Nicolau, santo bendito, confesor de Jesucristo, viva el rey, muera el gallo, cuatrocientos a caballo. Tris Tras, llonganissa menjaràs, Tris Tras en la espasa moriràs”. También se producía otro modo de celebración, algo más agresiva, que consistía en una batalla con “fonas” (hondas) en el cauce del río, que se terminó suprimiendo, ya que según contaba Roselló más de un niño perdió un ojo en lo que él mismo, como protagonista, calificaba como auténtica salvajada, en la que se enfrentaban bandos como el de los barrios de la Mota o Sant Blai y que terminaban con heridas y contusiones, como mal menor.
Sant Nicolau nació en Licia, Turquía, en el año 345. La especialidad de este santo fueron los milagros y siempre lo pintaban con unos niños. Por haber sido tan amigo de la niñez, en su fiesta, en muchos lugares de Europa se reparten dulces y regalos a los niños, y prácticamente con esta fecha, el 6 de diciembre, se empezaban los preparativos navideños. Como en alemán se llama "San Nikolaus", lo empezaron a llamar Santa Claus.
Desde 1979 el día 6 de Diciembre es la fiesta de la Constitución, por lo que los colegios de Burriana han adelantado la fiesta al día anterior.
Sant Nicolau, por su fama, se convirtió en el patrón de muchos colegios de enseñanza elemental.
La presencia de las espadas de madera se entiende como uno de los juguetes preferidos por la infancia de antaño, que simulaba batallas épicas, compitiendo entre colegios. La cantinela popular, en sus últimas estrofas, alude a batallas entre cristianos y moros, a los que obligar a comer longaniza de cerdo era poco menos que una tortura.
Las espadas actuales suelen ser en su mayoría de cartón, para evitar accidentes. Pero las auténticas son de madera y ocupaban durante una buena temporada a los carpinteros de la ciudad, elaborando suntuosas espadas, algunas de ellas cimitarras y puñales moros, muy apreciados por su rareza y exotismo.
Similitudes
De la canción popular de Sant Nicolau, tradicionalmente sólo se ha entendido lo de confesor de Jesucristo, y lo de torturar al enemigo, haciéndole comer longaniza, sin embargo, ¿qué quiere decir viva el rey, muera el gallo, cuatrocientos a caballo? Aprovechando la extensa información que ofrece internet, hemos hallado que en Biel, pequeño pueblo al norte de la provincia de Zaragoza, que se ha ido despoblando, y que actualmente sólo cuenta con 230 habitantes, la fiesta de San Nicolás se celebraba así: después de celebrar misa a las 10, los niños de la escuela se reunían en la ermita y se colocaba un gallo, que días antes se había comprado a alguna vecina, encima de un palo. Inmediatamente, precedidos por el palo con el gallo, los niños iniciaban el recorrido de puerta en puerta entonado el canto a San Nicolás: San Nicolás coronado / cuatro gallinas y un gallo / una mano, cinco dedos / en la otra, tres y dos. / Ángeles “semos“, / del cielo venimos, / cestas traemos, chullas pedimos. / Aquí estamos, en la puerta / aguardando la respuesta. / Si nos dan “u“ no nos dan, / las gallinas pagarán. / Las gallinas que encontremos / manda el rey que las matemos. / Viva el rey y muera el gallo / cuatrocientos a caballo. / Gallo de San Nicolás,/ has tenido buena dueña / y ahora vas a morir, / por los niños de la escuela. / ¡Viva San Nicolás!. ¡Viva!. Durante el recorrido, el maestro vendía boletos para la rifa del gallo, con la que sufragaban los gastos de su compra, y los niños recogían en capazos longanizas para la merienda de la tarde. Antes de merendar, se celebraba el juego del gallo. Se colocaba al animal en un agujero dejando sobresalir su cuello. A cada niño se le vendaban los ojos, se le daba tres vueltas y se le permitía intentar matar al gallo con una esforacha (herramienta para peinar el cáñamo). Si a los tres golpes no conseguía degollarlo se le daba la oportunidad al siguiente.
En algunas localidades navarras, como la población roncalesa de Burgui, se celebra el 6 de diciembre la fiesta del Obispillo. Una comitiva de niños encabezada por uno de ellos, vestido de obispo, recorren las calles cantando y bendiciendo las casas a cambio de recibir alimentos y donaciones con las que posteriormente celebrar una merienda. Todo el cortejo se detiene en las casas donde entonan una cantinela: San Nicolás coronado / obispo fue muy honrado / alé, alé, aleluya / Todos por Santa María / viva el obispo, muera el gallo / cuatrocientos y un caballos / Aquí venimos cuatro / cantaremos dos / una limosnita / por amor de Dios / Si nos dan o no nos dan / las gallinicas cantarán tris, tras.
De lo leído se deduce que pobladores de aquellas tierras trajeron sus celebraciones de San Nicolás a nuestra ciudad, donde todavía perduran.
Per a l'Escolania de Montserrat Sant Nicolau és festa gran
Autor: Roser Andrés
Enviado el 26/05/2008 a las 21:03:47
desde la IP
81.184.44.xxx
Per si us pot interessar, us envio com se celebra la festa entre els escolans de Montserrat, patrona de Catalunya:
Festa del Bisbetó
Sant Nicolau trastoca la jerarquia a Montserrat
Monestir de Montserrat, 22 de novembre al 6 de desembre
El monestir de Montserrat
Els escolans, protagonistes
La cerimònia d'investidura
El bisbetó 2005
El bisbetó i els seus ajudants
Concert de Sant Nicolau
Pels volts de Sant Nicolau, patró del infants, l’escolania de Montserrat celebra una antiga tradició nadalenca d'arrel medieval: escull i consagra un "bisbetó" d'entre els escolans nouvinguts que exercirà, per un dia, de màxima autoritat dins el monestir i presidirà totes les celebracions posteriors.
Origen de la celebració
La Festa del Bisbetó de Montserrat participa del conjunt de celebracions pre-nadalenques que es caracteritzen per la permissivitat i la disbauxa entre els més petits. Es tracta d'una romanalla d'antics ritus de les festes Saturnalia romanes consistent en elegir "reis" (o bisbes) per un dia.
Sembla que aquesta elecció d'un bisbetó s’havia celebrat a totes les catedrals d’Europa durant l’Edat Mitjana i que era coneguda també amb el nom de "les festes dels boigs". A casa nostra es celebrava, almenys, a Girona i a la de Palma de Mallorca. El dia 6 de desembre els escolans es reunien per elegir el qui d’entre ells havia de fer de bisbe: un "bisbetó, en el cas de les catedrals o un "abató", cas dels monestirs i comunitats religioses. El "bisbetó" nombrava ajudants entre els seus companys però no començava de forma oficial el seu "regnat" fins el vespre del dia 27 de desembre. A partir d'aleshores, tant ell com els seus companys oficiaven, sermonejaven, beneïen i organitzaven processons tal com si fossin clergues de veritat. Els problemes derivats del caràcter irreverent i d'inversió dels papers va provocar que en molts indrets la festa es deixés d’organitzar.
la Festa del Bisbetó de Montserrat, pas a pas
En l'actualitat, la festa fa que durant 24 hores s’inverteixin les jerarquies de poder a l’Escolania del Monestir de Montserrat. Es tracta d'una festa que no té un origen religiós i és una de les celebracions pròpies de la comunitat de Montserrat que no té cap càrrega litúrgica.
La festa comença el dia de Santa Cecília, patrona de la música, el 22 de novembre, quan entre tots els escolans nouvinguts s'escull el que farà de bisbetó. Es tracta d'un alumne de primer curs –que actualment equival a 5è. de Primària en l’ensenyament general-, un infant d'uns 10 anys d'edat. Aquesta elecció es duu a terme a través d’unes primàries, i després d’una “intensa i democràtica” campanya electoral.
El dia 6 de desembre, festivitat de Sant Nicolau, patró dels infants, els escolans procedeixen a la investidura del bisbetó de l'any en curs. La cerimònia és solemne i el pare abat atorga a l'escolanet escollit la representació de la màxima autoritat i imposa les insígnies a l'escollit. El bisbetó fa de bisbe per un dia: va vestit amb una mitra, un pectoral, un anell i un bàcul i presideix totes les celebracions que es realitzen amb els familiars dels escolans. A la tarda els pares i mares es reuneixen amb els alumnes del centre al Monestir i realitzen un seguit d’activitats amb ells, que inclouen un concert del conjunt coral montserratí –durant el qual canten la llegenda de Sant Nicolau, musicada pel P. Àngel Rodamilans, entre d’altres peces-. El concert és dedicat al nou elegit.
Tot el ritual del Bisbetó tenia, fins fa poc, un caire privat, però des de fa tres anys està obert als familiars dels escolans i a alguns mitjans de comunicació.
Enviado el 12/12/2007 a las 13:15:08
desde la IP
193.144.127.xxx
Crec subcerament que deduiu massa...
De quatre informacions d'internet no sé com podeu afirmar-ho tan rotundament.
Per exemple, continua sense ser explicat això del gall. ¿Per què un gall? ¿Què representa o a qui el gall?
Jo també tinc les meues teories que em reserve per a millor ocasió.
Salutacions.
Enviado el 06/12/2007 a las 14:23:03
desde la IP
81.203.117.xxx
Que be que els xiquets continuen esta tradició en el colegis.
Molt interesant el reportage i desde aci un besset a Mª Teresa Oliver, la actual Cabanenca