elperiodic.com
¿Estás registrado? ¡Entra!
¿Eres nuevo? ¡Registrate!
Olvidé mi contraseña
contacto




edición provincialedición Castellónedición Vila-realedición les Alqueriesedición la Vall d´UixóExpress!Edición de Burriana
  • Portada
  • Noticias
    • Sociedad
    • Deportes
    • Cultura
    • Sucesos
    • Fallas
    • Política
    • Educación
    • Fiestas
    • Medio Ambiente
    • Infraestructuras
    • Sanidad
    • Hemeroteca
  • Opinión
    • Vox Populi
    • Columna de Michel
    • Periòdica Columna
    • Parotets i Xuplamel·los
    • Esbargiments
    • Dr. Carajillo
    • Piedras vivas
    • Veus de ciutadans
    • El desahogo semanal
    • La ventana de...
    • Con todos mis respetos
    • Raons i paraules
  • Especiales
    • Entrevistas
    • Reportajes
    • Rincón Fallero
    • Medio Ambiente
    • Zona Joven
    • Índice de especiales
  • Servicios
    • Express!
    • Anuncios Clasificados
    • El Tiempo
    • Playas
    • Farmacias de Guardia
    • Teléfonos de Interés
    • Callejero
    • Asociaciones
    • Enlaces de interés
  • Multimedia
    • Galerías Fotográficas
    • Vídeos
    • Cortes de Audio
  • Participa
    • Tu Cuenta de Usuario
    • Vox Populi
    • Encuestas
    • Chat
    • Blogs
    • Felicitaciones
    • Buzón de Sugerencias
  • Agenda
[Búscador Avanzado]

Edición Burriana > Piedras vivas

23/04/2008
“Redes Cristianas” para caer en la red
 

¿Resulta de todo punto interesante que, en el seno de la Iglesia, se puedan dar opiniones y plantearse ideas que vayan, digamos, en sentido contrario a como el Magisterio de la Iglesia dice?

En noticia publicada el día de ayer, 22 de abril, en www.religiondigital.com (de www.periodistadigital.com) se decía que “Los grupos críticos con la jerarquía católica se unen para mostrar "la otra Iglesia". Esto a llevar a cabo en Valencia (España)

Al parecer, y según se indica en el texto de la noticia, se trata de “un proyecto que sigue los pasos de la plataforma estatal Redes Cristianas -presentada en noviembre pasado en Madrid- con el objetivo de hacer visible que existe otra Iglesia distinta de la oficial”

Por tanto, el origen de tal intento de unir a grupos, digamos, contrarios a la que denominan “Iglesia oficial” (¿?) radica en el Manifiesto de la Primera Asamblea de Redes Cristianas que se celebró en la capital de España los días 10 y 11 de noviembre del pasado año 2007 y que puede encontrarse aquí: http://www.redescristianas.net/manifiesto-de-la-primera-asamblea-de-redes-cristianas-a-la-iglesia-y-a-la-sociedadredes-cristianas/

Antes de decir nada de tal Manifiesto (que representa el sentido que, de la Iglesia, tienen los firmantes del mismo) sí que hay que decir que no se entiende cómo puede haber una Iglesia que sea “distinta de la oficial”. El caso es que lo que, seguramente, no gusta ni apetece seguir, son las indicaciones que las personas que están al cargo de lo que se denomina jerarquía eclesiástica en España (Conferencia Episcopal Española) puedan dar porque no son del gusto de aquellos que se adhirieren y forman parte de las tales Redes Cristianas.

Y es que, en realidad, se trata de una forma de hacer caer en la red de la disidencia eclesial a aquellos que puedan sentir cualquier desacuerdo con la Iglesia. Vamos, algo que no es, digamos, nada admisible ni presentable.

Pero vayamos en el citado Manifiesto porque, efectivamente, manifiesta algo no muy bueno.

Mal comienza la cosa cuando se dice que actúan desde una humildad que es algo extraña ya que, ni más ni menos, ponen en sus palabras lo que podría decir el Espíritu Santo ante la situación de la Iglesia de hoy en España.

Es de suponer que a la Iglesia de Dios dice que “Defiendes en el seno de la sociedad estatutos de privilegio en nombre de unos Acuerdos, casi clandestinos, que tú misma sabes que fueron arrancados en momentos de gran debilidad de la sociedad civil, al margen de la misma Constitución Española. Viendo a tus jerarcas disfrazados de rojo y en manifestaciones antipopulares yo mismo enrojezco de vergüenza ajena”

En primer lugar, los Acuerdos a los que deben referirse son los que firmó la Iglesia con el Estado Español en el año 1979. Pues bien, han de saber que los mismos no son, ni fueron firmados al margen de la Constitución Española que, además, ratifica porque, aunque sea sólo por eso, la Carta Magna fue aprobada en diciembre de 1978 y tales acuerdos son posteriores.

Si lo que quieren decir es que no los aprecian lo más mínimo pues que lo digan pero no pueden ampararse en tales razones que, precisamente, se las quitan ellos mismos.

Además, si las supuestas manifestaciones “antipopulares” a las que hacen referencia son, por ejemplo, las que defendían a la Familia y otras similares no se entiende qué hay de “antipopular” en tales manifestaciones y en el hecho de que  los obispos que participaron en ellas lo hicieran era debido, sólo, a que defendían valores y principios cristianos y católicos.

Sin embargo, sólo cabe explicar tal concepción de las cosas si lo que, en realidad, entienden por “popular” es el concepto socialista de “pueblo” (tan manipulador como manipulado) Si es así sí que se comprende. Más se hace así si vemos los grupos que, llamados “de base” se adhieren y forman parte de las llamadas Redes cristianas (“Cristianos por el socialismo”, “Jo no t’espere” -o sea, yo no te espero- que es un movimiento que se manifestó en contra de la visita de Benedicto XVI a Valencia a celebrar el V Encuentro Mundial de las Familias, Servicios Koinonia, relacionado, sobre todo, con la Teología de la Liberación, Leonardo Boff, etc)

Y esto lo que quiere decir es que se trata de los grupos de siempre que se han unido para dar sensación de ser más fuertes. Sin embargo, y tal debe ser su problema, es que en el seno de la Iglesia, no representan más que a un número pequeño de personas que, no por eso, han de ser rechazadas sino que se hace necesario hacerles ver que su equivocación lo único que provoca es división, muy en contra de la unidad demandada por Cristo.

Además, sobre la existencia de posibles verdades que, desde distintos puntos de vista puedan acogerse a la Verdad última y verdadera, dice el tal Manifiesto que “Que cada uno rece y confiese el credo que crea más verdadero, pero que nunca ignore que la cita que yo os hago no está tanto dentro de las iglesias, cuanto en el mundo, en la calle, en la increencia, en la humanidad”.

Y esto, se diga lo que se diga es, en primer lugar, una separación muy clara de algo que los católicos tenemos como primordial: la única Verdad es la Verdad de Dios Único, Creador del Cielo y de la Tierra, que nació bajo el poder de Poncio Pilato… O sea, de Jesucristo como hijo de María Inmaculada. Lo demás es posible que sean concepciones distintas de la única Verdad pero no pueden ponerse en plano de igualdad con ella ni, sobre todo, sustituir a la misma. De aquí que, cuando se dice esto de la “existencia de posibles verdades” se está cayendo en el relativismo más claro y, de paso, haciendo de menos, a la Verdad misma.

Además, cuando se indica que “la cita que yo os hago no está tanto dentro de las iglesias…” es que manifiestan una enmienda a la totalidad o, lo que es lo mismo, que ni creen en la Iglesia fundada por Jesucristo, ni creen en que le diera las llaves a Pedro y ahora, siglos después, las tenga, para bien de la humanidad, Benedicto XVI, ni nada de nada.

Y por si fuera poco, hablan de dignidad, de empobrecimiento y de inmigración, además de otros temas que se apropian como si no fueran tenidos en cuenta por lo que llaman “Iglesia oficial”. Y esto es, simplemente, falso de toda falsedad.

Y es que aquí sí que podemos decir eso del ciego que no quiere ver o, lo que es peor, que sólo ve lo que quiere o le conviene.

 

Más artículos de 'Piedras vivas'



NO HAY COMENTARIOS EN EL ARTÍCULO

 


Aviso legal | Publicidad | Correo
© MediaDos, C.B. - Todos los derechos reservados