El Clot de la Mare de Déu recibirá una importante inyección de fondos el año próximo con 390.000 euros, entre los que se encuentran los 180.000 que van a invertirse en un puente de madera que se situará en el tramo medio del paraje. Se trata de un viejo proyecto, contemplado en el plan de actuación del Clot, que no se había consignado hasta la fecha.
El puente está previsto en la zona media del Clot de la Mare de Deu, a unos ciento cincuenta metros de la ermita de la Mare de Déu de la Misericordia. La empresa encargada del mantenimiento del Paraje Natural Municipal ya desbrozó hace dos años el lugar exacto en el que se instalará el puente para que el Ingeniero municipal pudiera realizar las mediciones. En este sentido se ha buscado el mejor sitio para que no haya que talar ningún árbol, siempre buscando la zona media del Clot.
El paraje, también llamado L’Estany de la Vila, se origina por manantiales existentes en el último tramo del río Anna, a kilómetro y medio de la desembocadura. Todo el estuario, con una superficie de 185.585 m², está bordeado por un camino rural con una longitud de tres kilómetros, utilizado principalmente para el paseo y la practica deportiva. Para volver al mismo punto, una vez marchas por el Clot, sólo caben dos caminos, volver atrás o dar la vuelta completa. Para diversificar los itinerarios y permitir a los visitantes dar sólo media vuelta, se ha proyectado este puente peatonal de madera que según confirmó el edil de medio ambiente estará plenamente integrado en el paisaje, sin que suponga ningún impacto para la flora y la fauna.
Desde el puente se podrá observar una nueva visión de este bosque de ribera cuya vegetación crece a lo largo del curso del río, y donde los altos y frondosos árboles de los márgenes llegan a unirse formando un túnel o galería.
Para sostener el puente será necesario construir unas plataformas de hormigón, ya que los suelos sobre los que se despliega el Clot están formados por los sedimentos que el río ha arrastrado y depositado en las orilla.
El proyecto para la instalación de este puente es una vieja aspiración del concejal Juan Granell, que fue posponiendo a lo largo de la pasada legislatura su construcción por motivos presupuestarios. Al tratarse de un puente de madera, cuya estructura ha de estar perfectamente tratada por la cercanía del mar, el presupuesto asciende a 180.000 euros.
Por lo que al puente para vehículos se refiere, la pasarela situada en la desembocadura se convertirá en un badén inundable, mientras que el puente para soportar el tráfico entre el Grao y Sant Gregori se construirá a dos kilómetros de la costa, por la cabecera del Clot, ya que tanto la Confederación Hidrográfica, como la Dirección General de Costas se oponen a que se construya un puente donde está la pasarela.