La primera jornada taurina de las fiestas de La Misericordia acabó con la embolada de un bravo toro de la ganadería de El Romeral, de la casa Gabriel Rojas. El animal hizo una gran embolada en la Plaza del Ayuntamiento, donde Francis salió al rabo con mucha elegancia.
El toro remató bien en los palos respondiendo a los cites que la gente le hacía desde el interior, ellos son los que se cargaron el toro.
Los rodadores lo intentaron, pero la gasolina del astado se puso en reserva muy pronto aunque, aún así, aguantó bastante.
Destacar el elevado número de vecinos procedentes de Rumanía, sobre todo, que hay alrededor del toro embolado molestando al público y poniéndose en grave peligro. Algo hay que hacer porque no se puede permitir que pierdan el respeto al toro y a la fiesta delante de nuestras narices sin que podamos decir nada, y eso es cosa de la autoridad.