La función organizada ayer por el grupo de teatro del CEE Plà d'Hortolans fue un grandísimo éxito. Los actores arrancaron aplausos durante toda la obra, además de una gran ovación al finalizarla. Grease, el musical d'Hortolans, cumplió así el sueño desde su creación: entretener y agradar a todo el público, en el que habian muchas autoridades del Ayuntamiento, incluido el alcalde, Alfonso Ferrada, y las reinas de Burriana, Alicia Sanchez y Ana Baldoví, con el presidente de la JLF Pedro Sancerni.
La obra colgó el famoso y deseado cartel de "no quedan localidades" antes de su estreno, a las 19:00 horas. El Ayuntamiento de la ciudad, la Caixa Rural Burriana y el patrocinador Vicente Aguilar Marco, fueron los encargados de patrocinar esta obra que convirtió el Teatro Payá, por una tarde, en un mundo de chupas de cuero y chaquetas rosa, el mundo de Grease.
Los artistas, encabezados por Beatriz Barea en el papel de Sandy y Jonathan Galbís en el de Danny, dieron lo mejor de sí mismos en un espectáculo que aunó elementos multimedia con actuación en directo.
La representación, una adaptación "a la burrianense" del famoso musical protagonizado por John Travolta y Olivia Newton-John, duró algo más de una hora, en la que los actores hablaron, cantaron y bailaron al son de la música de la versión española del musical, interpretado por Rebeca y Edu. Las escenas iban precedidas por una voz en off y unos preludios, en forma de carteles, que llevaban de la mano distintos integrantes del grupo teatral -que amenizaron las esperas con bailes y saludos-. Además, dos de los actores secundarios, Rizzo y Kenickie, representados por Quique Pitarch y Elizabeth Esbrí, hicieron las delicias del público con sus observaciones y su maestral interpretación.
En resumen, un rotundo éxito para una iniciativa que ya va por su tercer año de actuación. Como dijo al finalizar la obra su directora "gracias por un espectáculo perfecto; os habéis salido".