El Ayuntamiento de Burriana, de acuerdo con la política de calidad ambiental para la playa del Arenal, pretende regenerar un ecosistema dunar habitual en todo el litoral mediterráneo y que actualmente se encuentra en retroceso por las actividades humanas.
Los ecosistemas dunares, que son zonas de transición entre la mar y el continente, contribuyen al mantenimiento de las playas, puesto que evitan las perdidas de arena, albergan una importante vegetación altamente adaptada y exclusiva de estas zonas y constituyen un habitado ideal para la nidificado de numerosas aves marinas, entre ellas el corriol y el camanegre. Además las dunas forman una barrera eficaz que protege del viento las tierras interiores, especialmente las zonas de cultivo próximas al mar.
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¿Cómo y por qué se forman las dunas?
Las playas son el resultado del largo proceso de acumulación de sedimentos del mar en la costa. El oleaje aporta la arena a la playa y el viento la acumula en relieves conocidos como dunas. Éstas empiezan a formarse cuando la arena arrastrada por el viento encuentra un obstáculo como piedras, conchas y plantas.
¿De dónde viene la arena? Las partículas de arena son de origen diverso: por un lado son el resultado de la erosión de los fondos marinos y de los acantilados; por otro lado, de los sedimentos que aportan los ríos; y finalmente de la fragmentación de conchas de moluscos y esqueletos de esponjas.
Fomación dunar ideal
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Fomación dunar en la Playa el Arenal
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Referencias de las tablas:
1. Barrella punxosa
5. Barró
9. Safanòria marina
13. Aladern
2. Rave de mar
6. Melgó marí
10. Jonc marí
14. Pi
3. Jull de platja
7. Blanquinosa
11. Plantatge marí
4. Passacamins marí
8. Lotus marí
12. Llentiscle
Un duro ecosistema para la vida
En las dunas existen condiciones ambientales muy rigurosas. A las altas temperaturas que se soportan en superficie (hasta 65° C de verano), se añade un suelo móvil incapaz de retener el agua pobre en nutrientes, y el azote continuo del viento que llega cargado de cristales de arena y gotas de agua salada.
El agua y los nutrientes
Las principales fuentes de agua son el agua de lluvia que no se retenida por el suelo, el agua del rocío que se evapora al salir el sol y el agua marina de la capa freática, que sólo las plantas especialmente adaptadas pueden utilizar. En las dunas existe un ciclo de incorporación de nutrientes que hace posible la vida. Éstos llegan a las dunas por el oleaje, por la descomposición de plantas, animales o maderas, o por la acción de bacterias nitrificantes.
Adaptaciones de las plantas
La vegetación ha desarrollado una serie de adaptaciones para sobrevivir a las duras condiciones del medio, principalmente al suelo móvil, a la carencia de agua y a la alta insolación.
Al suelo móvil
Junco de playa (Elymus farctus) Raíces superficiales y extensas para captar el agua de rocío y fijarse al suelo móvil.
A la carencia de agua
Barrella punxosa (Salsola kan) Hojas y tallos carnosos para acumulan agua de reserva.
Rave de mar (cakile maritima) Hojas y tallos carnosos para acumular agua de reserva
A la alta insolación
Melgó marí (Medicago marina) Hojas de color claro y cubiertas de pelos argentados para reflejar al máximo la radiación solar.
Blanquinosa (Otanthus mañtimus) Hojas de color claro y cubiertas de pelos argentats para reflejar al máximo la radiación solar.
Safanòria Marina (echinophora spinosa) Hojas estrechas y con pinchos para reducir la superficie de exposición al sol.