En la actividad han participado un total de 69 grupos, la mayoría de ellos de l’Alcora, pero también de otras poblaciones como Castellón, Burriana, Almassora, Llucena o Benicàssim. Incluso se ha contado con la presencia de 2 grupos de escolares franceses, de visita en la provincia por sendos intercambios de los Ayuntamientos de Castellón y Benicàssim, y con un grupo de profesores del CEFIRE de Castellón.
Los talleres didácticos del Museo de Cerámica de l’Alcora se iniciaron en el curso 2003-2004 y desde entonces han ofertado cada año una actividad diferente en torno a la cerámica, con el objetivo de inculcar en los escolares las múltiples técnicas de conformación y decoración de la cerámica. El barro, material “divertido” como pocos, posee un potencial pedagógico extraordinario, contribuyendo al desarrollo de las capacidades psicomotrices de los más pequeños y ayudando a los más mayores a desarrollar su potencial creativo e incluso artístico. Además, es un argumento muy apropiado para introducir conceptos y conocimientos de distintas asignaturas: plástica, física, química, matemáticas, geología, geografía o historia. En este último campo, las actividades del Museo de l’Alcora han llevado a los alumnos desde los talleres alfareros del siglo XVI al estudio de un ceramista contemporáneo, pasando por las salas de decoración y moldes de la Real Fábrica del Conde de Aranda del siglo XVIII; de los primeros “ceramistas” neolíticos del V milenio antes de Cristo hasta los alfares romanos del siglo I de nuestra Era… Un verdadero viaje en el tiempo con la cerámica como brújula. Un viaje que continuará en próximas temporadas con nuevas propuestas didácticas.